La cancillería colombiana informó que los cultivos fueron eliminados en 10 departamentos del país.
Bogotá. Las autoridades colombianas erradicaron de forma manual 23 mil 679 hectáreas de cultivos ilícitos entre enero y julio de este año en 10 departamentos del país, informó este jueves el Ministerio de Relaciones Exteriores.
En un comunicado, la cancillería colombiana señaló que la estrategia de erradicación manual forzosa es desarrollada por el Programa contra Cultivos Ilícitos, en 10 de los 33 departamentos que tiene el país sudamericano.
Explicó que la meta que tiene el gobierno del presidente Alvaro Uribe Vélez para este año es erradicar más de 50 mil hectáreas de hoja de coca y amapola, una de las principales fuentes de financiamiento de los grupos armados irregulares que operan en el país.
En los trabajos de erradicación participan 80 grupos móviles, conformados por dos mil 480 campesinos civiles, con el apoyo interinstitucional de la Policía Nacional y el ejército.
En Colombia hay 140 mil hectáreas de cultivos ilícitos, según el monitoreo de Estados Unidos, aunque el gobierno de Bogotá admite sólo 80 mil hectáreas.
"Los departamentos donde se ha concentrado la mayor operación de los Grupos Móviles de Erradicación Manual Forzosa de Cultivos Ilícitos (GME) son Putumayo, con ocho mil 814 hectáreas destruidas, y Nariño, con cinco mil 596 hectáreas arrancadas", subrayó la fuente.
A juicio de la Cancillería, la erradicación manual y mecánica forzosa, comparada con otros sistemas de eliminación de cultivos ilícitos, es menos costosa y genera menor impacto sobre los ecosistemas.
De acuerdo con estimaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, desde 2005 a la fecha los GME han logrado arrancar cerca de 100 mil hectáreas de cultivos ilícitos en Colombia.
Las autoridades locales reportaron este jueves el decomiso de 132.6 kilogramos de cocaína, evaluados en más de tres millones de dólares, en un operativo realizado por guardacostas de la Armada en el golfo de Urabá, en la frontera con Panamá.
Según el reporte de la Armada, la droga estaba camuflada en la zona de carga de los buques mercantes que entran y salen del golfo de Urabá, en el noroccidente del territorio nacional.
La cocaína estaba escondida en el sistema de refrigeración de dos contenedores que se encontraban en proceso de embarque en la motonave "Chiquita Belgie", la cual tenía como destino final Europa.