miércoles, 25 de julio de 2007
Colombia: Con erradicación manual se libra nueva guerra contra el resurgimiento de coca en Putumayo
En Dios Peña, cerca a la frontera con Ecuador, se están erradicando unas 1.200 hectáreas de coca.
Es decir que se emplea menos fumigación aérea de glifosato para combatir los cultivos que están de vuelta en el 'laboratorio' mismo del Pan Colombia, que comenzó hace siete años. En opinión del Gobierno, ahora es mejor erradicar que fumigar.
Aunque el Putumayo ya no se ahoga en las 65.000 mil hectáreas que tuvo en el año 2000, tres de sus municipios (Puerto Leguízamo, Puerto Asís y Puerto Guzmán) están entre los 10 que más coca tienen en Colombia, según el último reporte de Naciones Unidas. Allí se concentran unas siete mil hectáreas de las 12.200 que, en diciembre, había en todo el departamento.
EL TIEMPO recorrió el área donde se realiza la erradicación manual, en la zona de frontera con Ecuador, donde la ONU dice que los cultivos crecieron un 72 por ciento en el último año y donde cada vez parece menos viable la fumigación, por la que Colombia podría enfrentar una demanda internacional de Quito.
Se trata de una zona que, tal vez como ninguna otra, retrata mejor los altibajos de la lucha contra el narcotráfico en el país.
Las lápidas de los cementerios de La Hormiga, La Dorada y Orito, en el bajo Putumayo, dan cuenta de la tragedia que paramilitares y guerrilleros desataron entre 1998 y el 2001 por la repartición del territorio y de la coca.
Dificultades con la erradicación manual
Las trochas que unen al Valle del Guamuez (bajo Putumayo) están rodeadas de extensos campos pardos, sin vegetación. Por allí acaban de pasar los erradicadores.
"No es fácil porque detrás de nosotros viene un grupo de campesinos que recoge los palitos de coca para volverlos a sembrar", dice el comandante del Batallón contra el Narcotráfico No. 2, coronel Jorge Matamoros Blanco.
Por eso, han tenido que hacer un segundo recorrido por los cultivos, esta vez con guadañadora y veneno en mano, para echarles a las raíces de las matas -una por una- y así desterrar cualquier posibilidad de que vuelvan a nacer.
Desde el aire se divisan centenares de parches verdes, las 5 mil hectáreas que aún falta erradicar. Todas muy cerca del río San Miguel, que marca frontera con Ecuador.
La mano del Gobierno no alcanza
Acción Social, a través de los programas de Familias en Acción, Familias Guardabosques, proyectos productivos y asistencia al desplazado, beneficia a 62.254 familias del departamento.
Pero las posibilidades de encontrar productos que le compitan a la coca siguen siendo pocas. Por eso, dice el sociólogo de la Universidad Nacional Camilo Bejarano, la hoja se va y vuelve en toda esa zona olvidada por la mayoría de colombianos.
Bejarano trabajó con un grupo de familias que salió del Putumayo en el 2000, en pleno auge del Plan Colombia, y que se fue hacia el occidente, hacia Llorente (Nariño), también para sembrar coca. El mismo camino que hicieron miles de rebuscadores en los últimos cinco años.
Varios no regresaron, porque la violencia que se vive todavía hoy en esa zona del Pacífico cobra cada semana decenas de vidas.
Los que volvieron en el 2005 a Putumayo para buscar futuro con cultivos alternativos,cuenta el sociólogo, otra vez están de raspachines, porque el mercado para sus productos legales simplemente no existía.
Tregua por la coca
"Hay varios muchachos que se van a trabajar por meses a Ecuador, a los cristalizaderos", asegura Miguel, un conductor que guió al equipo periodístico en el recorrido.
Él, un curtido 'todero' que lleva más de 25 años en el Putumayo, trabajó como cargador de madera en Puerto Asís a principios de los 80, cuando Henry Loaiza, el temido 'Alacrán', capo del Norte del Valle, era un humilde carnicero.
"Después llegó 'Macaco' como un rebuscador más, -dice Miguel en voz baja- y resultó dueño de medio departamento, incluida la coca".
Con el aval que Carlos Castaño le dio al nuevo jefe paramilitar, en 1998, arrancaron los años de terror que la Fiscalía encontró sepultados, hace un par de meses, en más de 300 fosas comunes.
Lo peor de todo es que la pesadilla podría no haber terminado. Hombres que andan en motos de alto cilindraje y con armas al cinto les recuerdan a todos los tiempos de 'Macaco'.
Se hacen llamar 'Los Chamizos'. "La gente les tiene miedo. Los que hemos detectado tienen sus armas en regla, con salvoconductos y sin ninguna orden de captura. Así es imposible judicializarlos", señala un oficial del Ejército.
"Muchos andaban con 'Macaco', pero estaban limpios y por eso no se desmovilizaron", explica Miguel.
'Los Chamizos' manejan en el bajo Putumayo la red que recoge la hoja de coca y la lleva a las 'cocinas' donde el kilo de base se paga a 1,3 millones.
Los cristalizaderos están al otro lado del río, en Ecuador, pero allí el negocio no lo cuidan los 'paras' sino las Farc.
Los que vienen en la chiva de las 5:00 de la tarde desde Pueblo Nuevo (Ecuador) dicen que "no hay nada más en qué trabajar y al otro lado los 'muchachos' (la guerrilla) dan los tres golpes (las tres comidas) y pagan bien el día".
Algunos jornaleros habitan en campamentos al otro lado de la frontera pero la mayoría vive en Colombia y prefiere cruzar el San Miguel cada día.
Y Miguel, el conductor, también admite que cuando la situación se puso complicada por el orden público se fue a trabajar a Ecuador a los cristalizaderos: "No sé si habrá un acuerdo entre paracos y guerrilla. Lo del lado colombiano lo maneja 'Macaco' y lo de Ecuador, las Farc".
Y así como los colombianos pasan a procesar la droga, los ecuatorianos cruzan para trabajar de raspachines.
Francisco, un indígena, es uno de ellos. Se apresura a recoger la hoja en una de las veredas de La Hormiga antes de que lleguen los erradicadores.
Cuando aparezcan, dice, no sabe qué hará. Tal vez intentar algo con los programas de sustitución de cultivos que el Gobierno tiene en la zona, mientras regresan de nuevo los tiempos de la coca.
Así avanza la operación 'Putumayo Libre'
* El 5 de marzo arrancó la operación 'Putumayo Libre'. La misión es erradicar a mano las 12 mil hectáreas de coca que fueron localizadas en el Valle del Guamuez.
* Reportes oficiales dicen que se han arrancado 7 mil hectáreas.
* La erradicación avanza en el sitio conocido como Dios Peña, frontera con Ecuador, donde encontraron 1.200 hectáreas.
2 soldados muertos y 8 heridos por campos minados; 13 guerrilleros muertos en combate y 30 capturados dejan las operaciones de protección a los erradicadores.
* El 98 por ciento de la población que está en la zona es flotante. Eso, dice el coronel Jorge Matamoros, comandante del Batallón contra el Narcotráfico, incide en la persistencia de los cultivos.
* En enero, cuando los primeros militares aparecieron en la zona para empezar a preparar la operación, había 800 prostitutas.
* El último hostigamiento a las tropas desde el lado ecuatoriano fue el pasado 4 de julio.
* En el área del río Opuno, en Ecuador, habría un campamento de las Farc en el que, según informes de inteligencia, han visto a 'Raúl Reyes'.
Foto: Felipe Caicedo / Enviado especial de EL TIEMPO
JINETH BEDOYA LIMA / Enviada especial de EL TIEMPO - Putumayo
Fuente: El Tiempo.com
Añadir comentario




















