Cualquier propuesta para declarar a la hoja de coca como patrimonio cultural y para legalizar su uso es una "tremenda irresponsabilidad" y un acto favorable a los intereses del narcotráfico, opinó hoy el sociólogo Jaime Antezana.
Cuestionó que el presidente regional de Puno, Hernán Fuentes, pretenda "revivir" este tipo de ordenanzas que aprobaron en el 2005 la región Cusco y Huánuco, y que fueron declaradas inconstitucionales por el Tribunal Constitucional (TC).
"Cualquier intento de revivir este tipo de ordenanzas sólo beneficia al narcotráfico. Además, luego del fallo del Tribunal Constitucional eso es imposible porque existe ya una jurisprudencia que señala que los gobiernos regionales no puede tomar ese tipo de disposiciones, a menos que violen la ley", señaló a la Agencia Andina.
Antezana recordó que en la región Puno la producción de hoja de coca es significativamente mayor a la que se necesita para el consumo tradicional, por lo que una ordenanza declarándola como patrimonio cultural y legalizando su uso, sólo beneficiará al narcotráfico.
Sin embargo, la autoridad regional de Puno sostiene que "no existe ningún motivo para oponerse a esa decisión pues tiene fines culturales y lícitos".
Al respecto, el sociólogo anotó que la producción cocalera en los valles de ceja de selva de Puno no son para el consumo tradicional, por lo que una declaratoria de patrimonio cultural, termina siendo funcional al narcotráfico.
Recordó, además, que la zona de San Gabán y Sandía, en Puno, no sólo son zonas productoras de hoja de coca, sino zona de salida de la coca.
"Esto es una irresponsabilidad olímpica. El anterior gobierno regional quiso aprobar una ordenanza de esa naturaleza, pero sin éxito. Uno no puede declarar patrimonio cultural o natural a una planta cuyo cultivo se incrementa por la demanda del narcotráfico", subrayó.