Mucha gente en el Perú, y nos referimos sobretodo a la gente "progresista", de izquierda o que trabajó en derechos humanos en la época de la dictadura de fujimori, prefirió votar el año pasado por Alan García para -según ellos- preservar las "instituciones democráticas", frente a la desordenada irrupción nacionalista del outsider Humala.
Este candidato, pretendía sacar al Perú de la "normalidad" que significaba estar dentro del esquema económico neoliberal y tuvo incluso el atrevimiento de exigir que las mineras pagaran regalías y que compartan mitad / mitad con los peruanos sus ganancias. Para muchos eso era una locura y representaba una inestabilidad política y económica que pondría en juego la preservación de su comodidad clasemediera recientemente consolidada.
Asi, Humala fue cuestionado en la campaña por "posibles" violaciones a los derechos humanos, mientras que García y Giampetri, que sí tenían una probada responsabilidad en ello, fueron aceptados con gran beneplácito y complacencia por parte de estos sectores progresistas, que no solo votaron por ellos, sino que incluso se sumaron a la campaña, ya sea pidiendo explícitamente el voto por García o a traves del anodino y pretendidamente aséptico "voto viciado".
Es gracioso y triste ahora, ver como esos mismos sectores, podrían ver esa "estabilidad" clasemediera, borrada del mapa por el lógico y previsible hartazgo de la empobrecida mayoría del país que -a pesar de la fortisima y monocorde campaña mediática- votó esperanzada por el cambio económico propugnado por el candidato Humala. Un hartazgo por cierto, que situaciones como las que describe el articulo que presentamos a continuación -y lo decimos en visperas de un paro nacional- podrían exacerbar el ánimo popular hasta tal punto, que la violencia de los ochentas y noventas, podrían ser "chancay de a medio" como quien dice, a comparación de lo que podría venir... esperemos que por lo menos, los que votaron por Alan García, asuman publicamente su responsabilidad por esto y esperamos sobretodo, que esta gente reflexione antes de cerrar filas nuevamente en torno a la "normalidad" de este inviable esquema económico.
Los nuevos dueños del Perú
Por Pedro Francke.
Profesor del Departamento de Economía de la PUCP.
Hay siete ejecutivos en el Perú que ganan más de un millón de soles anuales. Se concentran principalmente en el sector minero, según la consultora Deloitte. El sueldo más alto de un gerente en el Perú es de un millón 400 mil soles anuales: el equivalente a 120 mil soles mensuales.
Trato de imaginarme qué haría si recibiera 120 mil soles todos los meses, mes tras mes, año tras año. ¿Me compraría un departamento y lo amoblaría todos los meses? Con 120 mil soles lo puedo hacer. ¿O mejor ahorro y me compro una casa grande cada tres meses? ¿Pero qué me haría con tantas casas?
¿Gastaría en yates, playas completas para mí solo, mayordomos? ¿En qué puede una persona gastar 120 mil soles TODOS los meses del año?
Parece que los gerentes mineros ganan mucho dinero. Si los comparamos con lo que ganan los obreros mineros de Casapalca, no cabe duda: un solo gerente minero gana más que 200 trabajadores juntos.
Pero si lo que ganan los gerentes parece mucho, miren lo que ganan los dueños de las empresas. Los propietarios de las acciones tipo C de Southern Peru Copper Corp han visto cómo sus acciones han pasado de valer 10 mil millones de dólares hace un año, a valer 27 mil millones hoy: una ganancia de 17 mil millones de dólares, más de 50 mil millones de soles.
Esta cifra definitivamente escapa a mi imaginación. No sé calcular cuántas maletas llenas de billetes se necesitarían para poner todo ese dinero. ¿En obreros, cuanto sería?
Pues lo que ha ganado ese grupo con sus acciones, solo de esa empresa, en el último año, es más que lo que ganan TODOS los obreros del Perú, de todos los sectores y empresas, en un año. Un obrero en el Perú gana en promedio 980 soles mensuales. Si juntamos los salarios de un millón de trabajadores peruanos, mes a mes, durante todo el año, no alcanzamos la suma de lo que han ganado un grupo de accionistas de Southern.
Felizmente, pensarán nuestros lectores, el Estado obtiene parte de esas ganancias mediante impuestos. De esa manera, dirán, algo nos toca al resto de los peruanos. ERROR. Quien piensa así está equivocado. La ley peruana establece que quienes tienen acciones en la bolsa y obtienen ganancias porque estas suben de precio no pagan impuestos por eso. A usted y a mí, trabajadores dependientes, cada vez que recibimos nuestro cheque mensual ya nos descontaron el impuesto a la renta. Pero por las ganancias obtenidas en la bolsa de valores no se paga nada, ni un sol, cero.
Southern es una de las tres grandes empresas mineras del Perú, junto con Antamina y Yanacocha concentran la mitad de toda la producción minera nacional, pero no podemos dar cifras similares de las otras dos porque no cotizan en la bolsa de valores. Sin embargo sabemos que Antamina aumentó sus ingresos en US$ 2,500 millones anuales solo por efecto del aumento internacional de los precios del cobre: dinero llovido del cielo, lotería feliz.
En fin, el mundo es así: cada quien baila con su propio pañuelo. Total, si Dios se los dio, que San Pedro se los bendiga. Oops... otro error. Resulta que los minerales que se encuentran en el territorio peruano, según nuestra constitución, pertenecen a la Nación. El pañuelo no es de ellos. Esa riqueza no se la dio Dios, es de todos los peruanos. Pero si el billete de lotería es nuestro, ¿por qué al menos no vamos a medias?
Óbolo voluntario: si solo nos dieran la mitad
El año pasado, las principales empresas mineras tuvieron ganancias por 22 mil millones de soles. Diez mil millones de soles más que el año anterior, gracias a que los precios del cobre y el zinc se cuadruplicaron y los precios de los otros metales se duplicaron.
El gobierno aprista ha negociado que las empresas aporten 500 millones de soles anuales al "Programa minero de solidaridad con el pueblo", apenas el 5% de las sobreganancias. En cambio en Ecuador las empresas petroleras deben pagar un impuesto a las sobreganancias del 50%. En Botswana el Estado recibe el 80% de las utilidades de la principal mina de diamantes, que es su riqueza mineral, gracias a lo cual es el país del mundo que más ha crecido económicamente desde 1960.
Esto haríamos con S/. 5 mil millones
Si nuestro gobierno hubiera hecho como Ecuador, recibiría no 500 sino 5 mil millones de soles ANUALES. ¿Cuál es la diferencia?
Con este dinero se podría:
* Otorgar S/. 100 mensuales a TODAS las familias pobres extremas del Perú: Un total de S/. 900 millones.
* Hacer gratis la atención, medicinas, diagnósticos y operaciones en los hospitales y centros del Ministerio de Salud, y tener brigadas de salud itinerantes en 100 provincias con zonas alejadas: S/. 600 millones.
* Dar pensiones básicas de S/. 200 mensuales a todos los peruanos mayores de 65 años que habitan en el campo: Un total de S/. 800 millones.
* Dar mil soles por aula, para su refacción y mobiliario, a las asociaciones de padres de familias y directores de colegios públicos: Un total de S/. 300 millones.
* Construir sistemas de agua potable para 3 mil pueblos rurales donde viven millón y medio de familias: S/. 1,000 millones.
* Duplicar los beneficios entregados a los comités del vaso de leche y comedores populares, otorgando a las madres organizadas recursos para proyectos sociales y económicos: S/. 400 millones.