Titular de Agricultura aclara que lo que se ha conversado con cocaleros de La Convención es darle un "tratamiento distinto" a la hoja comercializada por Enaco. Pedido será revisado por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
El ministro de Agricultura, Ismael Benavides, desestimó hoy que exista alguna decisión del gobierno para retirar la hoja de coca, principal insumo en la elaboración de clorhidrato de cocaína, de la lista de productos prohibidos de la Convención de Viena.
Benavides señaló que en la reunión del jueves con productores cocaleros de la provincia de La Convención, en la región Cusco, éstos solicitaron que los cultivos de coca destinados al consumo tradicional y adquiridos por la Empresa Nacional de la Coca (Enaco), "tengan un tratamiento distinto al que se establece en la referida Convención".
"Hay una solicitud que se va a plantear, pero se refiere exclusivamente a la hoja de coca que se comercializa a través de Enaco", precisó.
Como parte de los acuerdos entre el gobierno y los campesinos, se estableció que los productores presenten un expediente sobre el retiro de ese cultivo de la lista del tratado internacional al ministro de Agricultura, quien a su vez lo elevará al Ministerio de Relaciones Exteriores para que emita una opinión técnica.
Las negociaciones entre el Ejecutivo y los campesinos cocaleros se iniciaron después de la crisis que provocó en mayo pasado un acuerdo asumido por el anterior titular de Agricultura, Juan José Salazar, quien dejó abierta la posibilidad de un retiro del Perú de la Convención de Viena, que penaliza el mal uso de la hoja de coca.
Salazar se vio forzado a renunciar por tal decisión, pues el gobierno aseguró la permanencia del Perú en el tratado y la continuación de los programas de erradicación de las plantaciones ilícitas de coca.
De acuerdo a datos oficiales, unas 102.000 toneladas métricas de hoja de coca de las cerca de 110.000 que se producen anualmente en el Perú tienen como destino el narcotráfico.