Los campesinos productores de hoja de coca de Bolivia eliminarán este año 5,000 hectáreas de sus cultivos excedentes, informó ayer el viceministro de Coca e Industrialización, Gerónimo Meneses.
La reducción de las plantaciones de coca se efectuará de forma voluntaria en las regiones de Chapare y de Yungas, tras un acuerdo que será firmado el próximo 29 de junio, dijo la autoridad a la estatal Agencia Boliviana de Información (Abi).
El anuncio de Meneses se realizó un día después de que la ONU informara de que en 2006 Bolivia registró un aumento del ocho por ciento en la superficie sembrada con esta planta, de la que se extrae la cocaína.
Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, en Bolivia se elevaron de 25,400 a 27,500 las hectáreas de coca en el periodo 2005-2006, más del doble de la superficie autorizada por la normativa boliviana, que es de 12,000 hectáreas.
De esa cantidad, en Yungas existen 18,900 hectáreas y en Chapare 8,300, en tanto que las restantes 2,598 hectáreas están repartidas en varios parques nacionales y en el distrito de Apolo.
En dos semanas, el primer acuerdo de erradicación será firmado con la central agraria de La Asunta