BOGOTÁ.- Las áreas sembradas con hoja de coca en la región andina cayeron un dos por ciento en 2006 con respecto al año anterior debido a que la reducción del nueve por ciento en Colombia compensó los aumentos en Bolivia y en Perú, según un informe divulgado ayer la ONU.
El estudio, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), y presentado de manera simultánea en Bogotá, La Paz y Lima, establece además que la producción de cocaína en el periodo analizado bajó levemente en Colombia, pero se incrementó en los otros dos países.
En Perú se pasó de 260 toneladas de cocaína en 2005 a 280 toneladas en 2006, con un aumento del ocho por ciento, mientras que en Bolivia la producción subió de 80 a 94 toneladas, lo que supuso un incremento del 18 por ciento. El representante de la UNODC en Colombia, el italiano Sandro Calvani, destacó en rueda de prensa en Bogotá que el desempeño del país hizo que los cultivos de hoja de coca en la región andina descendieran un dos ciento, hasta las 156.900 hectáreas, frente a las 159,600 existentes en 2005.
Las siembras en Colombia, que en 2005 ocupaban 86,000 hectáreas, bajaron el año pasado a 78.000 hectáreas, la menor área de los últimos diez años.
Eso supone una reducción del 52 por ciento en comparación con el máximo histórico de 163,000 hectáreas que alcanzó ese cultivo ilegal en el año 2000, precisó Calvani.
En 2006, Colombia fumigó 172,000 hectáreas y erradicó de forma manual otras 42,000, mientras que destruyó 2,200 laboratorios y confiscó 177 toneladas de cocaína.
Sin embargo, este país “sigue siendo el mayor cultivador de coca y es responsable por el 62 por ciento de la oferta mundial de cocaína”, subrayó Calvani.
Apuntó que si bien la erradicación tiene un efecto, los “recortes más profundos y sostenibles” dependerán de más incentivos a los cocaleros para que cambien de actividad.
El ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, consideró alentadores esos resultados, aunque aseguró que la caída en los cultivos y oferta del alcaloide “no se corresponde con los esfuerzos que Colombia ha hecho”.
En contraste, de las 25,400 hectáreas de hoja coca que había en Bolivia en 2005 se pasó a 27,500 en 2006, cifra que sin embargo es inferior a las más de 48.000 hectáreas cultivadas en ese país a mediados de los noventa.
Según el informe, en la zona tradicional de los Yungas de La Paz, el cultivo de coca creció un cuatro por ciento al pasar de 18,100 a 18,900 hectáreas, en tanto que en el Chapare, en el departamento de Cochabamba, el aumento fue del 16 por ciento (de 7,000 a 8,300 hectáreas).
La representante en Bolivia de la UNODC, Cristina Albertín, subrayó durante la presentación del estudio que lo que realmente preocupa al organismo internacional es que el narcotráfico aumente.
“Yo no puedo decir cuánta coca se necesita en Bolivia para asegurar los usos tradicionales de la hoja”, apuntó Albertín, quien añadió que la ONU confía en los estudios que elabora el gobierno para determinar la superficie exacta de la planta que se emplea con fines rituales, culturales y medicinales.
Por su parte, el viceministro boliviano de Defensa Social, Felipe Cáceres, calificó de “insignificante” el aumento del ocho por ciento en el cultivo de la hoja.
En Perú, los cultivos aumentaron hasta las 51,400 hectáreas, señaló el documento, en el que también se reconoce que la estrategia de control de drogas de ese país está funcionando.
El gobierno peruano, explicó, ha acompañado la erradicación con “nuevas técnicas (...) para controlar la entrada de precursores químicos, promover el desarrollo sostenible (...), prevenir el abuso de drogas y embargar bienes”.
El coordinador de vigilancia de cultivos ilícitos en Perú, Humberto Chirinos, señaló que hay un problema porque “cada vez se está requiriendo de menores volúmenes de hoja (para producir cocaína)”.
Calvani añadió que la demanda mundial de cocaína ha caído en Estados Unidos pero ha aumentado en Europa, y observó que África occidental ha emergido como nueva “región de tránsito” de la droga, lo que es “una novedad alarmante” que debe controlarse para que no se socave la estabilidad de los países de esa parte del mundo.