contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

miércoles, 30 de mayo de 2007

Comunidad mundial no aceptará retiro de penalización a la hoja de coca, opina Devida

*Pizarro afirma que 186 países tendrían que estar de acuerdo

La Comunidad Internacional rechazará cualquier posibilidad de un eventual retiro de la hoja de coca, insumo básico del clorhidrato de cocaína, de la lista de productos psicotrópicos de la Convención de Viena de 1961, estimó hoy el ente rector de la lucha contra la drogas del Perú.

Rómulo Pizarro, presidente ejecutivo de la Comisión Nacional de Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), indicó que para que esa propuesta prospere tendría que haber un acuerdo en ese sentido de los 186 países adherentes a la referida convención, lo cual consideró improbable.

La mencionada iniciativa es defendida por agricultores cocaleros y el propio líder del Partido Nacionalista Peruano, Ollanta Humala, pues consideran que ello permitiría industrializar ese cultivo ancestral de los andes para darle un uso distinto al que actualmente tiene, como insumo esencial para elaboración de estupefacientes.

"Lo claro es que para hacer ese retiro se tendría que obtener, por lo menos, el asentimiento de 186 países, lo que sería prácticamente inviable", declaró Pizarro a la Agencia Andina.

La parlamentaria cocalera Elsa Malpartida, de las filas de Humala, anunció que propondrá con el apoyo de Bolivia que el Parlamento Andino apruebe recomendar el retiro de la penalización de la hoja de coca de la Convención de Viena; posibilidad que ha sido desestimada por el Gobierno peruano.

El funcionario consideró que en vez de formular esas propuestas, debe quedar en claro que los miles de campesinos que cultivan esa planta, muchos de los cuales están atrapados en la economía del narcotráfico, necesitan cambiar de plantaciones y tener posibilidades de un desarrollo dentro de la legalidad.

También desestimó el planteamiento de Humala para que el Estado compre por algunos años toda la producción de hoja de coca a los agricultores para evitar que esta planta sea adquirida por los narcotraficantes y posibilitar su sustitución progresiva por cultivos legales como el café, cacao y otros.

"Ese es un tema muy difícil y complejo porque habría que considerar que se incrementarían las hectáreas de cultivos de hoja de coca, considerando que el precio que paga el narcotráfico es alto. Esto puede incentivar un mayor cultivo", argumentó.

Pizarro enfatizó, además, que la actual Estrategia Nacional Antidrogas del Perú no está centrada en la erradicación de éste cultivo.

"Esta basada en una política de interdicción, que incluye desarticulación de las bandas de narcotraficantes, control de insumos y decomiso de drogas; una política de desarrollo sostenible, para dar alternativas a los productores de hoja de coca; y otra de prevención del consumo de estupefacientes", puntualizó.

Fuente: Andina

Añadir comentario