El Agrobanco tiene previsto implementar 25 centros de atención en diversos puntos del país, uno de los cuales podría ubicarse en Quillabamba, capital de la provincia cusqueña de La Convención, donde campesinos cocaleros iniciaron hoy un paro de protesta.
El presidente de dicho organismo financiero, Víctor Manuel Noriega, indicó que esta posibilidad se encuentra en evaluación y será materia de consulta con el titular del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, para ver si se concreta.
El funcionario adelantó que para el 9 de junio se prevé inaugurar una oficina en Andahuaylas. Diez días después se hará lo propio en Huánuco, donde, a la fecha, no existen agencias del Agrobanco.
“Nuestra idea es acercarnos a las poblaciones que necesitan créditos. La agricultura está fuera de Lima”, manifestó.
Noriega también recomendó a los productores de hoja de coca asociarse entre ellos a fin de acceder a los créditos del Agrobanco.
“Si lo hacen, podemos facilitares el crédito y ellos mejorar sus precios de compra de insumos. También tendrían más poder de negociación con sus compradores, porque tendrían una mayor cantidad de productos para vender”, indicó.
Refirió también que el Agrobanco financia a agricultores en Tocache para que estos dejen el cultivo de coca por actividades ganaderas. “Tenemos también allí un proyecto de un millón 100 mil dólares para una planta procesadora de palma aceitera que va a beneficiar a más o menos cinco mil hectáreas”, añadió.
Algo similar se hace en el Valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE) donde se están otorgando créditos para el cultivo de cacao, café, piña golden, yuca y otros productos alternativos a la hoja de coca, según indicó.
“También hemos firmado un convenio con Devida para apurar un poco la formalización, con títulos de propiedad, de los productores que certifiquen que dejaron la producción de coca”, indicó. Una vez hecho esto, el Agrobanco, junto al Ministerio de Agricultura y Devida, financiara sus actividades, puntualizó.
Noriega participó hoy en el seminario “Banca de desarrollo para el agro: experiencias en curso en América Latina”, organizado por el ente a su cargo y el Instituto de Estudios Peruanos.