*Premier cuestiona capacidad negociadora de ministro y le pide que se dedique a lo suyo.
*Dirigentes del Cusco niegan haber cambiado su posición y anuncian paro de 72 horas.
Ministro Salazar sigue metiendo en aprietos al Gobierno. (Foto: Martín Pauca)
La nueva metida de pata del ministro de Agricultura, Juan José Salazar, trató de ser menguada ayer por el Gobierno al anunciarse la corrección del Acta de Quillabamba, que establece el compromiso de "evaluar" y "viabilizar" el retiro del país de la Convención de Estupefacientes de Viena, la cual penaliza el cultivo de la hoja de coca.
El primer ministro Jorge del Castillo informó que Salazar corrigió esta parte del acuerdo firmando -con los dirigentes cocaleros- un nuevo documento en el que se precisa que el compromiso del Gobierno es "evaluar el retiro de la hoja de coca" del citado convenio internacional. "Aquí hubo un error de redacción", justificó Del Castillo al tiempo de ratificar que es imposible la salida del país de ese tratado.
La misma justificación la dio Salazar desde La Convención. El ministro resaltó que "el Perú se mantiene firme en su posición de formar parte de ese tratado de la ONU". Eso sí, reconoció que la firma del acta no ha significado la suspensión del paro de 72 horas convocado por los cocaleros y por el Comité Central de Lucha de La Convención para el 21 de este mes. El miércoles había dicho todo lo contrario.
Precisamente, el mencionado comité ratificó su decisión de realizar la medida de fuerza y respaldar el documento inicial firmado por Salazar. La dirigente Elena Ascarza, una de las firmantes, indicó que el acta nunca fue corregida ni modificada. Explicó que la propuesta inicial de los agricultores era retirar la hoja de coca de la convención de estupefacientes, pero que el ministro apoyó la alternativa de retirar al Perú de dicho convenio para obtener el mismo efecto. "El documento fue revisado por el ministro y por sus asesores, nunca fue mal redactado", mencionó desvirtuando, de esta manera, que haya habido un error de redacción.
Al reparar en el problema en que estaba metiendo nuevamente al Gobierno, con el retiro del Perú de la Convención de Viena, Salazar habría negociado -con el dirigente cocalero Walter Toledo- la corrección de este punto del Acta de Quillabamba. Por ello, en la 'Agenda de Trabajo' para ser abordada en un eventual encuentro con el premier Jorge del Castillo, se precisó que lo que se busca es el retiro de la hoja de coca de dicho pacto. El detalle es que esa agenda no está firmada por el comité de lucha, como sí ocurrió con el acta.
MALESTAR EN EL GOBIERNO. Lo cierto en todo este embrollo es que Salazar ha generado un nuevo malestar en el Ejecutivo. Del Castillo no pudo ocultar su incomodidad al admitir que el titular de Agricultura cometió el error de no leer el documento antes de firmarlo. Es más, tácitamente cuestionó su falta de capacidad para negociar. "Para negociar estos temas espinosos, uno debe tener aptitudes. Si uno no las tiene, pues, es mejor que no negocie", anotó. "Él (Salazar) tiene un campo amplio de labor, tiene que dedicarse a eso y punto", agregó.
Mientras, el canciller José Antonio García Belaunde se vio obligado a aclarar públicamente que el Perú no piensa retirarse de la Convención de Viena, resaltando que, gracias a dicho instrumento, el país recibe apoyo para luchar contra las drogas.