contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

jueves, 17 de mayo de 2007
CINE | SE ESTRENA EL DOCUMENTAL "COCALERO"

La productora argentina de este sorprendente documental, Julia Solomonoff, cuenta los secretos de su rodaje.
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120 HORAS GRABARON PARA EL FILME. EVO LO VIO EN ABRIL JUNTO A TRES MIL COCALEROS.

Aunque no sea su intención, el documental Cocalero (que se estrena este jueves) funciona como una potente clase de educación cívica al mostrar un modo inédito (por lo casero, precario y comunitario) de hacer política en pleno siglo XXI. Modo que contrasta con la cada vez más notoria distancia entre los políticos y sus bases.

Es que el documental —que recorre parte de la campaña presidencial que convirtió al líder cocalero Evo Morales en el primer presidente de origen aymara de Bolivia— recluta imágenes-hallazgo: el candidato bañándose en un río en remera y calzoncillos, llegando a pie (acompañado sólo de dos colaboradores) a un acto donde lo están esperando 80.000 personas en La Paz. O una increíble clase donde se enseña a los campesinos que "no hace falta ser rubio y alto" para ser un líder.

Dirigido por el brasileño-ecuatoriano Alejandro Landes, el documental hizo debutar en la producción a la cineasta argentina Julia Solomonoff.

Ella misma cuenta que el director llegó a Bolivia en octubre de 2005, a ochenta días de las elecciones y sin contacto previo fue al congreso (Evo era diputado) a proponerle el documental. "Bueno empezamos mañana", le contestó el líder. De allí en más tuvo un acceso privilegiado a él.

Ya en la Argentina, Solomonoff participó de la agotadora visualización de 120 horas de material. Así como de la difícil elección entre los múltiples ejes que allí aparecían: la cuestión étnica, la hoja de coca, el tema del gas.

La línea elegida fue mostrar cómo los campesinos de la hoja de coca, perseguidos en los 80 por la política antidrogas de Estados Unidos lograron fortalecerse en un sindicato hasta llevar a su líder a la presidencia del país.

Uno de las aspectos más interesantes de la película según Solomonoff "es pensar que Evo no representa a un sector indigenista sino que representa un mestizaje cultural, alguien que puede incorporar cosas del siglo XXI, cosas urbanas".

Resulta impactante la escena en que se les enseña a votar y que no hace falta ser rubio y alto para ser líder

Cuando vi eso por primera vez me puso muy en duda todas las elecciones anteriores. ¿Si esto no se hizo antes, cómo se venía eligiendo? Y la escena del liderazgo no estuvo hasta muy tarde. Te hace ver el nivel de institucionalización de ciertos prejuicios.

Hay momentos en que uno se pregunta, ¿cómo se anima Evo a mostrarse así? ¿O es un mentiroso?

Mirá. En abril mostramos la película a 3.000 cocaleros en El Chapare y Evo fue a la proyección sin haber visto la película antes, un gesto muy valiente. Vino con una pequeña comitiva, se sentó a ver la película y yo, que quería ver su reacción, me acerqué tranquilísima a menos de un metro y nadie me dijo nada. Me llamó mucho la atención ese nivel de proximidad que es lo que tiene la película. Y ver que el tipo sigue manteniendolo un año después, ya presidente. Lo mismo pasó con Leonilda Zurita que ahora es senadora. La sensación de gente de la tierra, muy en contacto con su origen, eso me parece muy valioso.

por Laura Gentile

Fuente: Clarin.com

Tags: cine, coca, arte, evo

Publicado por LaCocaLocaCompany @ 14:17
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