El Gobierno ofrecerá alternativas a los campesinos cocaleros para que dejen la "esclavitud" de los cultivos de hoja de coca, principal insumo del clorhidrato de cocaína, anunció hoy el presidente de la República, Alan García Pérez.
Anunció, en ese sentido, que el Ejecutivo elabora un plan de desarrollo agrario para el Alto Huallaga, similar al que se ha puesto en marcha para el Valle del Río Apurímac y Ene (Vrae).
"Se está actuando para que la presencia del estado sea firme y presente a los agricultores que quieren salir de la esclavitud de la producción de hoja de coca, las alternativas para que, con toda libertad, y con el apoyo del Estado, se orienten hacia el cacao, palma aceitera, café y otros productos procesables y exportables", señaló.
El jefe del Estado se reunió esta mañana con el ministro de Agricultura, José Salazar; el jefe de Devida, Rómulo Pizarro; y otros funcionarios del gobierno para analizar la problemática cocalera, en momentos que se radicalizan las acciones de protestas de un sector del gremio cocalero.
"El Gobierno en su conjunto está trabajando, al igual que se hizo con el plan Vrae, para tener un plan en el Alto Huallaga, que nos permita abordar el tema de las carreteras, salud y educación", manifestó en Palacio de Gobierno.
Las zonas de El Monzón, del valle del Alto Huallaga y del valle del Río Apurímac Ene, concentran el mayor índice de producción de hoja de coca y cocaína y son consideradas el último bastión de los remanente de Sendero Luminoso, que están asociados al narcotráfico.
En Perú se calcula que existen alrededor de 50.000 hectáreas de cultivo de hoja de coca, de las cuales sólo una décima parte se destina al uso tradicional, industrial o medicinal, mientras que el resto se dirige al narcotráfico.