La Policía de Perú retomó el control de tres carreteras de la selva central peruana que habían sido bloqueadas por campesinos que protestaban contra la política de erradicación de la hoja de coca, informó hoy la agencia oficial Andina.
La acción policial permitió despejar la Carretera Central a la altura de la provincia de Ambo, que fue bloqueada esta madrugada con palos, piedras y neumáticos.
Andina indicó que los policías también despejaron las carreteras entre la ciudad de Huánuco con las vecinas Tingo María y La Unión, que también fueron tomadas durante la madrugada por los cocaleros.
La radicalización de las protestas de los campesinos desencadenó hoy un enfrentamiento entre la policía y un grupo de manifestantes en la carretera entre Huánuco y Tingo María, que provocó dos heridos y diez detenidos.
El choque se produjo cuando las autoridades iniciaron la retirada de las piedras y troncos de árboles colocados a la altura de la localidad de Santa María del Valle, cerca de la ciudad de Huánuco.
Los cocaleros, que empezaron una huelga indefinida el 16 de abril contra de la erradicación forzada de sus cultivos, suspendieron la noche del martes el diálogo con las autoridades regionales de Huánuco por la negativa del gobierno a paralizar el programa de erradicación de cultivos.
El presidente de la Central Nacional de Agricultores Cocaleros del Perú (CENACOP), Eduardo Ticerán, advirtió hoy de que las protestas 'van a más', al referirse a los planes de los campesinos de trasladarse hasta Lima para exponer sus demandas.
Tras la suspensión del diálogo, el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, anunció que las autoridades actuarán con mano dura frente a las protestas.
Según cifras oficiales, unas 60.000 familias peruanas cultivan hoja de coca, que los narcotraficantes usan como base para producir cocaína, en catorce valles repartidos por el centro y sur de Perú, país que es, después de Colombia, el segundo productor mundial de hoja de coca y cocaína, según cifras de las Naciones Unidas.