lunes, 30 de abril de 2007
Gobierno y cocaleros frente a frente en Perú
Los dirigentes de la Central Nacional de Agricultores Cocaleros del Perú (Cenacop) abandonaron anoche un precario diálogo que sostenían con el gobierno (gobernación) de la región central de Huánuco.
El secretario general de la organización, Eduardo Ticerán, dijo que las bases desautorizaron las pláticas por caer estas en el juego gubernamental de continuar la erradicación de cocales, cuya suspensión exigen los campesinos.
Fuentes periodísticas dijeron que el diálogo, iniciado ayer, fue abandonado por los labriegos tras ser estos informados de un amplio despliegue de erradicadores.
Las mismas fuentes agregaron que los cocaleros advirtieron que cumplirán la advertencia de marchar a Lima si el gobierno no atendía sus demandas de suspender la erradicación y concertar con ellos soluciones productivas al problema de la producción excedente de coca.
Salazar se limitó a señalar que no se responsabiliza de las acciones que decidan los cocaleros.
Por su parte, el primer ministro, Jorge del Castillo, afirmó que el gobierno no permitirá nuevos bloqueos de carreteras como los que mantienen desde la semana pasada los cultivadores de coca en rutas secundarias de Huánuco.
Del Castillo agregó que el ejecutivo continuará la erradicación de plantaciones ilegales de coca y la destrucción de pozas de maceración de la hoja, primer paso para la producción de cocaína.
Según el premier, el gobierno no permitirá de ninguna manera que los cocaleros "sitien" Lima ni acepta dialogar con quienes llamo "violentos" y "narcotraficantes" y dijo que la policía controlará los problemas de orden público que pueda causar la protesta cocalera.
Pidió al mismo tiempo serenidad y la reanudación del diálogo de Huanuco, aunque adelantó que es imposible suspender la erradicación y dijo que esta se limita a las zonas próximas a las pozas de maceración.
La agudización del conflicto coincide con el fin de una visita a Estados Unidos del presidente Alan García.
En ese país, el mandatario realizó durante los dos últimos días gestiones para la ratificación parlamentaria del polémico tratado de libre comercio (TLC) bilateral.
Durante esas gestiones, mostró como mérito de su administración una política drástica contra el narcotráfico y los cultivos excedentes de coca.
Fuente: Prensa Latina
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