Más de 3.000 productores cocaleros de la zona central del Perú, los valles de Monzón, Aucayacu y el Huallaga preparan una marcha hacia la capital del país Lima. Los cocaleros exigen al Gobierno peruano detener la erradicación de los cultivos de la coca, la despenalización y el saneamiento de sus tierras.
El dirigente cocalero, Eduardo Ticeran, explica que en siete meses de negociaciones con el Gobierno de Alan García, no han llegado a ningún acuerdo por falta de una estrategia clara y coherente. Por esa razón hace una semana iniciaron un paro cocalero en la región central de Huanuco.
La coca, medio de vida
"Nos acusan de narcotraficantes y terroristas, pero quiero decirles que somos campesinos que vivimos de nuestros cultivos. La hoja de coca es el sustento económico de nuestras familias, no tenemos otras opciones de trabajo para subsistir " asegura Ticeran.
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito,(ONUDD) en su informe del 2006, señala que en el Perú se ha incrementado el cultivo de la hoja de coca y el precio promedio, por kilo, fluctúa entre 2,3 y 2,9 dólares. En los valles de Palcazú-Pichis-Pachitea, los cultivos de la coca crecieron de 211 a 888 hectáreas, en Marañón-Putumayo se incrementaron de 500 a 798, en Aguaytía de 917 a más de 2.500.
Cocaleros y narcotráfico
Para los especialistas e investigadores este crecimiento de los cultivos de la coca, sin duda, involucra al narcotráfico y al terrorismo." No se puede hablar de vínculos directos. Las relaciones entre el narcotráfico y los cocaleros se han hecho más permeables y funcionales. El narcotráfico ha reconfigurado la forma de producción de la coca. El campesino que antes era sólo productor a pasado a ser procesador, porque hay libre competencia para incorporarse a la cadena del narcotráfico" refiere el sociólogo Jaime Antezana.
La teoría de Antezana también incorpora a Sendero Luminoso en este proceso de incremento de los cultivos de coca. En los valles del Alto Huallaga, Sendero Luminoso ha pasado a ser una firma económica para el narcotráfico. Procesan, acopian e incluso refinan, porque ellos pretenden proyectar la imagen de ser una guerrilla aunque no tengan ideología y articulación nacional.
Sendero, dice Antezana, pretende ahora poner su experiencia, su organización y sus armas en defensa no sólo de la hoja de coca sino, de las pozas de maceración, pero a la vez opera como una firma económica. " Es por eso, que se trata de un camino de "farcarización", no es que tenga contacto con la FARC, pero están siguiendo ese camino desde ámbitos focalizados".
Reconversión
Frente a esta situación el Gobierno ha decidido invertir 84 millones de dólares en proyectos de cultivos alternativos para la agro exportación. Por ejemplo en Tocache, Huánuco y Ucayali, comunidades de la selva peruana, se intentará reconvertir cultivos de coca por palma aceitera, según el anuncio del ministro de Agricultura José Salazar.
Sin embargo, parece ser que las medidas no son suficientes. Al Gobierno peruano le hace falta una política antidrogas que, articule las actividades de la cooperación internacional y las del Estado peruano, en opinión del economista Jaime García.
La nueva estrategia debe considerar tres aspectos importantes, según el sociólogo Antezana, la primera de ellas es desarmar la cadena económica impulsada por los " varones de la droga", un control efectivo de los insumos y finalmente un programa económico social con más presencia del Estado.