El gremio cocalero de Perú, advirtió al gobierno nacional que de no atender la problemática de los cultivos de la hoja de coca, se convertirá en el responsable de un desorden social. El presidente del gremio de los cocaleros, instó al presidente del Gabinete peruano, Jorge del Castillo, a identificar a los “presuntos infiltrados” dentro del gremio, tras las denuncias hechas por el mencionado funcionario.
La Central Nacional Agropecuaria y Cocalera de Perú, advirtió el sábado al Gobierno Nacional que las protestas contra la erradicación de la hoja de coca aumentarán, si la administración de Alan García no atiende la problemática que ha generado la política de erradicación de los cultivos.
El presidente del gremio cocalero, Eduardo Ticerán, instó a las organizaciones sociales peruanas a levantarse en contra del Gobierno de Alan García, a quien acusan de estar detrás de Estados Unidos y de actuar a espaldas de su pueblo.
Ticerán, rechazó la propuesta del gobierno de instalar una mesa de diálogo en la región cocalera de Huanuco, pues según alega, la solución al problema de la erradicación de los cultivos está en manos del Ejecutivo Nacional y no de las autoridades departamentales.
Por su parte, el Gobierno anunció que antes de entablar conversaciones con el sindicato de la coca, el gremio deberá aclarar la supuesta infiltración por parte del grupo "Sendero Luminoso" en el gremio. Ésto, luego que el presidente regional de la localidad de Huanuco, Jorge Espinoza Egoavil, explicara que el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, le comentó sobre la existencia de un informe de inteligencia que notificaba la infiltración de miembros de "Sendero Luminoso" en el gremio.
En este sentido, Eduardo Ticerán, respondió, invitando a Jorge del Castillo, a identificar los "elementos infiltrados" que según denuncias del funcionario existen dentro del gremio de los trabajadores de la coca.
En las últimas semanas, diversas manifestaciones se han registrado en el departamento de Huanuco, a unos 500 kilómetros al sureste de Lima, frente a la política de erradicación de la coca que mantiene el Gobierno Nacional.
Los campesinos, reclaman por más apoyo del gobierno a los valles cocaleros, una nueva política de comercialización de la hoja de coca y la despenalización de su cultivo.
Por su parte, el presidente peruano, Alan García, descartó cualquier posibilidad de diálogo con los productores de coca, en el marco de la política "Tolerancia Cero", que pretende acabar con el narcotráfico en el país andino.