contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

miércoles, 25 de abril de 2007
La hoja de coca, estigmatizada en el mundo por ser la materia prima de la cocaína, es el único sustento económico de miles de familias campesinas que habitan el recóndito valle peruano del Monzón. A este lugar, ubicado en las estribaciones de la selva, se llega tras más de 20 horas de viaje en vehículo desde Lima, atravesando caminos de tierra deteriorados por las lluvias y los corrimientos de tierra.

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El lider cocalero Eduardo Ticeran se reúne con un grupo de agricultores en la ciudad peruana de Huanuco, para determinar las medidas a seguir en el paro indefinido convocado por dicho gremio en contra de las acciones de erradicación de los cultivos de coca que el gobierno ha puesto en marcha.


El presidente García ordenó erradicar las plantaciones para frenar el narcotráfico

Ya en el valle, se aprecia la precariedad de las viviendas, pero sobre todo la escasa presencia del Estado, además de cultivos de hoja de coca, cacao, café, yuca, carambola o banano.
Allí, las plantaciones de coca, que el presidente peruano, Alan García, ha ordenado erradicar ante la evidencia de que la mayor parte de la producción va a parar al narcotráfico, dominan el verdoso paraje.

En una entrevista, el secretario general del Comité de Lucha del Monzón, Abraham Montenegro, señaló que «la hoja de coca tiene un uso tradicional» y acotó que los fines que le dan los narcotraficantes «es asunto de la policía, no de los campesinos».

Y es que Perú, donde unas 60.000 familias viven de la hoja de coca, es, después de Colombia, el principal productor de esta planta y de cocaína en el mundo, según el informe de la ONU sobre drogas.

Sin embargo, Montenegro insiste en que los cocaleros del Monzón no son narcotraficantes ni terroristas, como se les acusa por su férrea defensa de su producto bajo el lema «coca o muerte» y por su negativa a sustituir sus cultivos por otros poco o nada rentables.

Los cultivadores no son ajenos a la ley de la oferta y la demanda, dado que la estatal Empresa Nacional de la Coca (ENACO) les paga unos 40 soles por arroba (unos 12 dólares), mientras que en el mercado ilegal que se destina al consumo en las minas les dan 100 soles (30 dólares).

Pero son los narcotraficantes quienes ofrecen el mejor negocio: unos 65 soles (20 dólares) por las hojas de coca quemadas, lo que representa un ingreso significativo contando con que esa mercancía no es de la mejor calidad, relató a Efe el agricultor Ignacio Martín.

La venta de hoja de coca no es constante, dado que la cosecha es cada tres meses y en esos periodos los jornaleros ganan unos 6 soles por día (2 dólares).

En este contexto de pobreza, las tierras -según Montenegro- están «malogradas» desde que en la década pasada, que coincidió con el régimen de Alberto Fujimori (1990-2000), se realizaran fumigaciones aéreas con potentes herbicidas como parte de la lucha antidrogas.

A esto se suma la supuesta manipulación del hongo fussarium oxisporum en una universidad peruana, que después «se esparció en 1996» -según el dirigente- con el fin de acabar con las plantaciones.

«Les da la seca-seca a la hoja de coca, se seca la yuca, todo (...). No sabemos cómo vamos a vivir, cómo vamos a dar a nuestros hijos de comer, a mandarlos a estudiar», lamentó el cocalero Artemio Álvarez en una conversación.

Pero estas versiones fueron negadas en un informe del estatal Consejo Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA) hecho público en 2004.

En el valle del Monzón, gobernado por el alcalde Iburcio Morales, un dirigente cocalero, la vida es difícil y transcurre lenta.

Niños y adolescentes con sus bebés en la espalda llevan a cabo duras jornadas de siembra y cosecha por unas pocas monedas que les aseguran un plato de fideos con pescado en conserva a diario.

La contemplación de la belleza de este valle es ajena a sus habitantes, que soslayan la presencia de cataratas y legados preincaicos que -según Montenegro- existen en parajes aún más remotos.

Mientras tanto, las hojas de coca se secan al sol junto a las esperanzas de sus cultivadores, al tiempo que el Gobierno se niega a buscar una salida a esta crisis por la vía del diálogo y erradica los cultivos.

AGENCIAS. VALLE DEL MONZÓN (PERÚ)

Fuente: Diario de Navarra
Publicado por LaCocaLocaCompany @ 19:46
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Comentarios
Publicado por fb@1418473629
jueves, 14 de julio de 2011 | 14:21

Hola.

Primeramente le saludo y, me dirigo con todo respeto a la persona que escribio el artìculo.

A medida que iva leyendo dicho articulo,me empeze a cuestionar y hacerme preguntas.

¿quièn es dueño de la verdad, serà todo verdad ... o es que nos hacen creer su verdad?

¿quien, sabe como viven aquellas personas? ,solo eso lo puede responder, aquella persona que lo ha vivido, màs no aquel periodista o medio.

preguntese ud. el estado hace algo, para darles mejor calidad de vida,educacion,salud,planes socuales...?

lo ùnico que hacen es hacerles creer a la gente ,que el pobre y mendigo campesino es el narcotraficante?

¿que futuro les espera ,aquellos jovenes que viven pèsimas condiciones?, que no tienen oportunidad alguna?

 

Me gustaria que me respondiera!!

 

saludos