contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

miércoles, 25 de abril de 2007
Las demandas de las regiones se han convertido en el mayor desafío del presidente de Perú, Alan García, quien no da abasto en la tarea de frenar protestas, huelgas y bloqueos de carreteras.

Las acciones de fuerza, en su mayoría lideradas por autoridades regionales y locales, no han cesado desde que García asumió su cargo, en julio de 2006, y actualmente hay abiertos varios focos de conflictos.

La semana pasada el Frente de Defensa de los Intereses del Pueblo de Ancash convocó un paro de 48 horas, respaldado por el presidente regional, César Alvarez, que acabó con dos muertos.

El Gobierno denunció judicialmente el miércoles a Alvarez y a otras 50 personas por provocar los enfrentamientos con la policía durante la protesta en la que reclamaban transferir la competencia de una obra hidroeléctrica y una mejor distribución del canon minero.

Hoy prosigue la huelga indefinida que los campesinos empezaron el lunes contra el plan gubernamental de erradicación de sus cultivos de hoja de coca en la región de Huánuco, en las estribaciones de la selva.

Allí, junto a las regiones de San Martín y Tocache, donde las protestas fueron en marzo pasado, se cultiva una buena parte de la hoja de coca, materia prima de la cocaína, que se produce en Perú, el mayor fabricante de esta droga por detrás de Colombia, según la ONU.

Mientras el Gobierno peruano defiende que la mayoría de la coca va a parar al narcotráfico y acusa a Sendero Luminoso de estar detrás de la huelga, los campesinos afirman que esta actividad es su única forma de subsistencia y que actúan solos.

A este conflicto se agregó el miércoles un paro en la región de Moquegua (sur de Perú) para reclamar un área que cuenta con un lago de agua dulce colindante con la vecina Tacna, ambas en pleno desierto.

En ese paro, bloquearon la Panamericana, la vía más importante de Perú, y paralizaron la actividad económica regional.

'Hay una gran cantidad de demandas embalsadas, y paralelamente la economía peruana ha crecido en los últimos seis años a una tasa importante sin una redistribución adecuada de ese ingreso', declaró a Efe el sociólogo y analista político Santiago Pedraglio.

Con esas palabras, Pedraglio explicó la situación de Perú, donde las demandas 'tienen que ver con la descentralización, la transferencia de poderes y recursos, con la capacidad de ejecución de proyectos y también con la hoja de coca', agregó.

Algunos de estos problemas son históricos, es el caso de la coca, pero otros son nuevos, como los relativas a la descentralización.

El economista y experto en desarrollo rural Hugo Cabiesses coincidió con Pedraglio en que se está produciendo un 'desembalse de expectativas creadas durante el gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006) y engrandecidas por las promesas de Alan García durante su campaña electoral'.

'Estamos ante un éxito macroeconómico y un desastre microeconómico. La gente siente que hay 'plata' (dinero) pero no la tienen porque hay demora en la entrega de recursos', matizó Cabiesses.

Y es que, como recuerda Pedraglio, García, quien gobernó por vez primera de 1985 a 1990 con resultados económicos desastrosos, ganó las elecciones de 2006 gracias a los votos de Lima, que alberga a un tercio de la población peruana, mientras que las provincias no le respaldaron en las urnas.

Ahora, el gobernante socialdemócrata afronta las quejas de las regiones expuestas a las consecuencias del centralismo y abocadas a la pobreza y la exclusión.

'Va a seguir el revuelo a corto plazo', alertó a Efe Cabiesses, quien, no obstante, confió en que el Gobierno convoque una mesa de diálogo con los cocaleros, a su juicio uno de los problemas más graves.

'El Gobierno no quiere reprimir por la fuerza', agregó, al advertir de que la solución no es seguir con los programas de sustitución de cultivos porque no han dado resultados.

Pedraglio cree que 'el Gobierno tiene posibilidades de operar porque Perú no está ante una situación de ingobernabilidad', pero alertó de que sería un 'error' que el presidente mostrara 'intransigencia, verticalidad y autoritarismo'.

Desde que García asumió la presidencia ha afrontado, demás, protestas en zonas mineras y petroleras, entre ellas la desarrollada contra las actividades de Yanacocha, el yacimiento de oro más grande de Latinoamérica.

Fuente: Terra Actualidad - EFE
Publicado por LaCocaLocaCompany @ 16:18
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Publicado por Invitado
sábado, 12 de mayo de 2007 | 20:15
La erradicacion de la hoja de coca es un problema que se a benido suscitande desde mas de 2 decadas.se ha planteado diversos programas y proyectos pero ninguno dieron resultados favorables, este problema dio pase a muchos proyectistas para dar solucion a este fenomeno pero ni aun asi sea obtenido resultados. entonces este es un problema que los tres niveles de gobierno deben trabajar juntamente para despenalizas e industrializar la coca.
Por otra parte se debe inbertir y priorisar el agro...
Publicado por Invitado
domingo, 13 de mayo de 2007 | 16:33
efectivamente, despenalización e industrialización... pero y no será que eso dejaría sin la mamadera de miles de dolares del presupuesto de la ayuda extranjera a la prohibición a cientos de burócratas? y no dejaría eso también sin altos precios de la droga a los narcos que viven de eso??