contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

miércoles, 25 de abril de 2007
Los cocaleros advierten que si no hay diálogo radicalizarán sus acciones y responsabilizan al gobierno por los enfrentamientos que pueden generarse.

Campesinos cocaleros dieron un plazo de 24 horas al gobierno peruano para sentarse a la mesa de diálogo bajo amenaza de radicalizar desde este jueves una huelga indefinida en cuencas cocaleras de la selva central.

La paralización que cumple su tercer día es acatada por agricultores que propugnan la consigna "coca o muerte" y rechazan un plan de erradicación de los cultivos que según el gobierno se destinan a procesar cocaína.

Eduardo Ticerán, dirigente de la Central Nacional Agropecuaria de Perú, advirtió que si el gobierno no dialoga y trata de ingresar a erradicar en el valle El Monzón habrá violencia.

"Si entran, entonces vamos a morir los cuatro: coca, erradicador, policía y campesinos, así de fácil", dijo, a la vez que culpó al gobierno de ser el responsable si se producen enfrentamiento.

Monzón es un valle donde aún no se inicia la erradicación de cultivos de coca y donde, de acuerdo a las autoridades, se encuentra el sector más radical de los cocaleros. La destrucción de los cultivos por ahora está centrada en el vecino valle del Alto Huallaga.

Alrededor de 200 campesinos que llegaron de valles cocaleros aledaños, muchos de ellos acompañados por sus hijos, se reunían en la plaza principal de Tingo María, en la selva central de Perú, para reclamar al gobierno que detenga la erradicación de los cultivos de hoja de coca.

En una reunión con el alcalde provincial de Tingo María, Juan Picón, dirigentes cocaleros acordaron cinco puntos de un pliego de reclamos que será elevado al gobierno de Alan García.

Entre los principales reclamos de los campesinos figura más apoyo del gobierno a los valles cocaleros, una nueva política de comercialización de la hoja de coca, la despenalización de este insumo y hasta su "mejora genética."

El presidente García descartó el lunes enviar una comisión de su gobierno a la zona de protesta para dialogar con los cocaleros.

Según el gobierno peruano, detrás de la protesta estarían bandas del narcotráfico, que actúan en alianza para proteger el cultivo ilegal de la hoja de coca.

Aumenta rechazo a injerencia de EEUU

Los líderes cocoleros han venido denunciando que tras la actitud del gobierno peruano, se esconde la influencia de Estados Unidos.

En días pasados, la congresista y líder cocalera, Elsa Malpartida, aseguró que "la guerra contra las drogas que adelanta el gobierno peruano es un fracaso y una falacia total porque están tomando esta supuesta guerra para meter tropas norteamericanas a todas las cuencas cocaleras".

Sin embargo, el embajador de Estados Unidos en Perú, James C. Strubble, negó que su país esté presionando a Perú para que acepte el traslado de la base militar estadounidense de Manta (Ecuador) a Perú.

"Estados Unidos no está presionando a Perú para instalar una base militar en la región peruana de Piura ni es una forma de condicionar la ratificación, por el Congreso norteamericano, del tratado de libre comercio peruano-estadounidense", dijo Strubble.

En declaraciones a la prensa, el diplomático señaló también su preocupación porque parte de los cultivos de los cocaleros estén destinados al narcotráfico. Al respecto, aludía a la huelga indefinida que cumplen desde el lunes los cultivadores de hoja de coca en la selva central, en demanda de que el gobierno peruano suspenda los programas de erradicación forzada de la hoja de coca.

ga/Afp/Reuters/NP

Fuente: Telesur
Publicado por LaCocaLocaCompany @ 14:12
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