El dirigente cocalero Eduardo Ticerán, quien lidera la huelga indefinida y las protestas en la región peruana de Huánuco, dijo hoy que las organizaciones defensoras de la hoja de coca de su país mantienen contactos con sus pares latinoamericanas.
"Estamos en contacto con Bolivia, Venezuela, Ecuador, Cuba y últimamente con Argentina", manifestó Ticerán a los periodistas en la ciudad selvática de Tingo María antes de encabezar una manifestación de un millar de campesinos en protesta por la erradicación forzosa de los cultivos.
El también presidente de la Central Nacional Agropecuaria Cocalera del Perú (CENACOP) explicó que en los países mencionados consumir hoja de coca es parte de la tradición.
Agregó que los cocaleros quieren "articular una red a nivel latinoamericano para hacer una defensa cerrada en 2008", aunque no detalló qué tipo de relación tiene con las organizaciones de estos países.
Su iniciativa responde, según sus palabras, "al temor" de que el servicio de inteligencia "trunque" sus planes.
También dijo que han solicitado al primer ministro peruano, Jorge del Castillo, y al ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaúnde, no entorpecer las negociaciones bolivianas ante la ONU para la despenalización de la hoja de coca.
"Si el Perú no quiere poner las manos en el tema de la despenalización, entonces que no intervenga (...), que deje avanzar a Bolivia sola", puntualizó.
Ticerán, considerado un radical entre los dirigentes cocaleros peruanos, manifestó que la marcha de hoy en Tingo María no fue un fracaso, aunque abogó por "cuidar las fuerzas para más adelante".
Insistió en dialogar con el gobierno del presidente Alan García y criticó al ministro del Interior, Luis Alva Castro, por viajar a Tingo María sin propiciar un encuentro con los huelguistas.
Alva Castro realizó hoy una visita relámpago a esta región, donde donde se produce una buena parte de la hoja de coca y la cocaína peruana, en la que inspeccionó la carretera Fernando Belaúnde Terry, afectada por los bloqueos, y se reunió con altos mandos policiales.
El dirigente cocalero reiteró que el lema "coca o muerte" refleja la situación en la que está sumido el valle del Monzón, tras los programas de erradicación realizadas por el presidente García en su primer gobierno (1985-90) y por su sucesor, Alberto Fujimori (1990-2000).
Insistió en que los cocaleros quieren diversificar sus cultivos, aunque primero el gobierno debe "curar el suelo" dañado por erradicaciones anteriores.