El presidente de la República, Alan García Pérez, descartó anoche la posibilidad de enviar una comisión para dialogar con los productores cocaleros que promueven una paralización en Huánuco, exigiendo la suspensión de la erradicación de los cultivos de hoja de coca.
“¡Qué comisión del Ejecutivo!. No hay nada que dialogar, hay que impulsar una buena agricultura y erradicar lo que constituye mala agricultura”, declaró a la prensa durante una visita al Museo de Sitio de Túcume.
García Pérez coincidió con el jefe del gabinete ministerial, Jorge Del Castillo, en el sentido de que el narcotráfico está detrás de esta medida de fuerza.
Dijo que es evidente que quienes agitan y promueven los paros cocaleros son los narcotraficantes porque, de esa manera, mantienen los cultivos ilegales de hoja de coca.
“El Perú no es un país para que la gente haga lo que le de la gana”, expresó.
El jefe de Estado garantizó el pleno apoyo del gobierno a quienes cultivan productos alternativos y mano dura contra quienes quieren continuar cultivando productos que van hacia el narcotráfico.
Sostuvo que el país debe aprender de una vez: “o toma ciertas decisiones firmes y fuertes para poner en marcha el crecimiento y el desarrollo social, o se resigna a ser lo que es, un país semidesarrollado”.
El mandatario refirió que de acuerdo a las informaciones recibidas del Ministerio del Interior, el paro de los cocaleros no ha tenido demasiada presencia en la zona clásicamente afectada como es Tocache.
“Yo creo que la población de esa zona, que en su mayoría no depende del cultivo de hoja de coca, que está fuera de este problema, también se termina cansando que haya un grupo que por sostener algo que resulta inviable está deteniendo el desarrollo de esa región”, señaló.
Durante su visita a las instalaciones del Museo de Sitio de Túcume, el presidente anunció la puesta en valor de este centro que guarda valiosos restos arqueológicos de la cultura Lambayeque.
Túcume inició su desarrollo hacia el año 1,000 D.C. y se convierte en el centro urbano de elite más importante de la región, por ello se le considera la última gran capital del reino de Lambayeque.