Asesinos emboscaron a trabajador Edgar Ricopa Yahuarcari cuando se encontraba destruyendo cultivos ilegales de coca.
por Edmundo Cruz.
Edgar Ricopa Yahuarcani, de 36 años, era parte del contingente del Corah que cumplía con destruir los cultivos ilegales de coca.
Francotiradores a sueldo del narcotráfico mataron a un trabajador del Proyecto Especial de Control y Reducción de los cul-tivos de Coca en el Alto Huallaga (Corah), cuando se encontra-ba efectuando tareas de erradi-cación de cultivos ilegales de coca en el sector de Churuyacu, cerca de la localidad de Yanajanca, distrito de Cholón, en la región Huánuco.
Otros cinco policías, que ofrecían seguridad a las brigadas del Corah, también resultaron con heridas de gravedad producidas por armas de fuego.
Edgard Ricopa Yahuarcani, de 36 años, cayó abatido a las 3 y 40 de la tarde del jueves. Fue alcanzado por un proyectil de arma larga disparado por francotiradores camuflados en el monte, que emboscaron al piquete de trabajadores del Corah y los atacaron desde los cuatro puntos cardinales.
La zona del ataque es un lugar de difícil acceso conocido como refugio del cabecilla terrorista "Artemio".
El Corah había desplegado en la zona a un contingente de 176 erradicadores y actuaba bajo la protección de 95 efectivos de la Dirección Nacional Antidrogas (Dirandro). Minutos después los delincuentes escaparon por las alturas.
Las víctimas fueron transportadas en helicópteros hasta la base policial antidrogas de Santa Lucía, y de allí los que se encontraban en estado crítico fueron embarcados en una avioneta rumbo a Tingo María.
Edgar Ricota deja viuda y tres hijos. En la tarde de ayer su cuerpo era preparado para trasladarlo a su tierra natal en Pucallpa.
Los cinco policías heridos son: Javier Luna Díaz (23), Arturo Solís Díaz (25), Olmer Durand Avila (27), Carlos Jeremías Meza (24) y Héctor Vera Aliaga (26).
El asesinato de Edgar Ricota Yahuarcani es el incidente más grave registrado luego de que se reiniciaran las acciones de erradicación de los cultivos de coca, después de la suspensión temporal acordada el pasado 20 de marzo entre el gobierno y los campesinos cocaleros de Tocache, en la región San Martín.
No es coincidencia
Precisamente en la zona del Alto Huallaga, la más productiva de todas las cuencas del país, el Corah erradicó el año que pasado 10 mil 136 hectáreas de hoja de coca, la cifra más alta registrada desde 1999.
Vista aérea de un sector del valle de Yanajanca donde se encontraron pozas de maceración de pasta básica cerca de los cultivos ilegales de hoja de coca.
Para este año, el Corah ha proyectado volver a superar la meta de 10 mil hectáreas. Se estima que en el Alto Huallaga existen unas 16 mil 900 hectáreas de coca. Alrededor del 90% de la producción se destina al narcotráfico.
Al reanudarse el lunes nueve de abril la erradicación de los cultivos de hoja de coca, así como la destrucción de los laboratorios de procesamiento de pasta básica de cocaína, los campesinos cocaleros de Yanajanca se declararon en huelga. Bloquearon algunos puntos de la carretera Fernando Belaunde Terry, a la altura de Nuevo Progreso, Nuevo Jaén y Madre Mía, impidiendo el tránsito de los vehículos que transitaban por la ruta Tocache-Aucayacu-Tingo María.
Al día siguiente, martes diez de abril, la Central Nacional Agropecuaria Cocalera del Perú (Cenacop), liderada por Iburcio Morales Baltazar, y los cocaleros del valle del Monzón se reunieron y acordaron apoyar la huelga de Yanajanca. Mediante un comunicado, las organizaciones rechazaron "la acción militar de erradicación violenta y forzada", a la consideran "un acto de guerra de baja intensidad hacia nuestras poblaciones y agricultores civiles".
En el comunicado, los firmantes denuncian las negociaciones del Ejecutivo "con falsos dirigentes nacionales", por lo que "desconocemos los acuerdos firmados".
A continuación, concluyen en "rechazar y exigir al gobierno central el cese definitivo de la erradicación forzada" y acordaron "iniciar acciones de lucha concertada con todas las fuerzas vivas de la región Huánuco".
El mismo día, la carretera fue despejada, pero fueron sembrados varios francotiradores, con el resultado de un trabajador del Corah asesinado.
Luego, el jueves 12, se sumaron a la huelga los cocaleros de Aucayacu, y los del valle del Monzón y Tingo María, anunciaron que lo harán el lunes 19.
Ayer se reunieron en Aucayacu 40 tenientes gobernadores para firmar un acuerdo de adhesión. Entre los suscriptores no sólo aparecen representantes de la Cenacop de Iburcio Morales sino también de la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios de las Cuencas Cocaleras del Perú (Conpaccp), de Nelson Palomino Serna. La presencia de Palomino podría ser un anuncio de que otras bases de Aguaytía y de los valles de los ríos Ene y Apurímac (VRAE) adhieran a la huelga de los cocaleros contra la erradicación.
Zona de conflicto
Aparte del trabajador del Corah, los narcotraficantes también hirieron de bala a seis efectivos de la policía.
En la zona de Yanajanca, donde se produjo el asesinato del trabajador del Corah, la policía ha detectado numerosos laboratorios de elaboración de pasta básica y de clorhidrato de cocaína. En los últimos 20 días, en dicha área han sido destruidas 42 pozas de maceración de pasta, lo que demuestra la intensa actividad del narcotráfico.
Yanajanca también ha sido en el pasado reciente escenario de cruentos ataques del narcotráfico contra las fuerzas de seguridad y los erradicadores.
El 12 de abril de 2005, a la altura del río Huamuco fueron atacados con armas largas cinco helicópteros de la policía que apoyaban a los trabajadores del Corah.
El 23 de julio del mismo año, en Huamuco, una columna del narcoterrorista "Artemio" mató a dos autoridades civiles y un policía que retornaban de una diligencia judicial en Nuevo Progreso, en el límite de las regiones San Martín y Huánuco.
Y el seis de noviembre, en dicha área fueron secuestrados por supuestos narcoterroristas varios trabajadores de la organización no gubernamental "Chemonics", cuando se disponían a dirigir una asamblea para proponer a los campesinos cocaleros de Nuevo Jaén y Yanajanca que se sumaron al Proyecto de Desarrollo Alternativo (PDA).
El asesinato del trabajador Edgar Ricota no es un caso aislado. El crimen se produjo después de que entre el seis y diez de abril el Corah eliminó 92.3 hectáreas de cultivos ilegales de hoja de coca en el distrito de Cholón, en los sectors Nuevo Jaén, Buenos Aires y Alto Huamucho. En el área de Santa Lucía, destruyó 49.8 hectáreas de almácigos de coca. Y entre el nueve de febrero y el ocho de abril, se erradicaron 743.6 hectáreas en la misma zona de Santa Lucía. El conflicto recién comienza.
Claves
SENDERO. Alto Huamuco, suele ser el área de escondite del "camarada Artemio", líder del Comité Regional del Huallaga de Sendero Luminoso.
GUARIDA. Desde esa zona, "Artemio" y sus seguidores salen a asestar golpes criminales contra las fuerzas de seguridad.
EVOLUCIÓN. Hasta el año pasado, los narcoterroristas brindaban "servicios de seguri-
dad" a los cocaleros y narcotráficantes. Pero a partir de 2007, hay indicios de que Sendero Luminoso se ha convertido en una "firma" del narcotráfico que controla sembríos de hoja de coca y laboratorios de procesamiento de pasta básica de cocaína.
Cinco policías presentan heridas de bala
Los policías heridos fueron identificados como Arturo Silva Díaz (25), Olmer Durán Ávila (27), Carlos Jeremías Meza (24), Héctor Vera Aliaga (26) y Javier Luna Díaz (23).
Los efectivos policiales presentaron heridas de bala y fueron evacuados a centros hospitalarios. El oficial Jeremías Meza presenta el caso más grave tras recibir un balazo en la espalda.
La policía decomisó cuatro armas de fuego y un radiotransmisor a los cocaleros supuestamente implicados en el crimen.
En febrero de este año, el Cora erradicó 428.3 hectáreas de coca destinada al narcotráfico en las provincias de Tocahe (San Martín) y Marañón (Huánuco), y en los distritos de Nuevo Progreso, Uchiza y Cholón.
En un comunicado del Ministerio del Interior, se informó que el Comando del Frente Policial Huallaga dispuso que se traslade personal al lugar de los hechos para ubicar a los responsables. Por ahora se incautó cuatro fusiles G-3 y un aparato de radiocomunicación. Se señaló que el ataque confirma la alianza entre el terrorismo y el narcotráfico y que no se detendrá las operaciones de erradicación.