El pasado 28 de Febrero del presente en Viena, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) presentó su informe 2006 sobre drogas.
La Hoja de Coca No es una Droga
La JIFE, es la instancia de Naciones Unidas encargada de velar el cumplimiento de los tratados Internacionales sobre drogas y sustancias controladas. El más importante, es la Convención Única sobre estupefacientes llevado a cabo en Nueva York en 1961. Desde la entrada en vigencia de esta convención, la hoja de coca fue clasificada e introducida en la lista “Numero Uno” de estupefacientes que incluye sustancias altamente controladas y fiscalizadas.
La hoja de coca es prisionera de este sistema de control internacional por su uso como materia prima para la producción de cocaína. Desde entonces ni la hoja de coca en su estado natural, ni los múltiples productos elaborados a base de coca o como suplemento natural, pueden ser exportados, a pesar de haberse comprobado su alto valor benéfico para la salud. Contradictoriamente se crearon excepciones para la Coca Cola y para una cierta cantidad de “cocaína legal”, ambas controladas por empresas multinacionales.
Sin embargo, la hoja de coca en su estado natural, no representa ningún peligro ni puede ser considerada una droga, mas al contrario se considera un milagro de la naturaleza por sus propiedades alimenticias y medicinales. Además sintetiza en su interior, gran parte de la cosmovisión y filosofía de muchos pueblos indígenas de América del Sur.
Para la obtención de cocaína, la coca tiene que ser sometida a una serie de procesos químicos, de manera comparable, la uva para convertirse en vino o la cebada para convertirse en cerveza. Aunque estos procesos son más biológicos que químicos, el ejercicio es válido. Bajo esa lógica, afirmamos que la uva no es vino, la cebada no es cerveza ni la coca es cocaína. Lamentablemente para la JIFE, coca es sinónimo de cocaína.
Así, se han creado una serie de prohibiciones y restricciones para el uso de la coca y no es desconocido que este proceso a sido acompañado de una serie de políticas represivas en los países productores, y de esta manera, la violación de los derechos humanos se ha hecho muy común. Estas políticas de reducción de los cultivos de coca, han sido y aun son impulsadas por el Gobierno de Estados Unidos, primer país en consumo de drogas a nivel mundial. En Bolivia particularmente tuvo mucho eco durante las gestiones de gobiernos neoliberales de los años 90 y primeros años de la actual década.
La idea de la revalorización e industrialización de la hoja de Coca, es impulsar la elaboración de, entre otros productos, mates o té de coca para el consumo nacional y para la exportación. La posibilidad de un gran mercado para este producto saludable, implicaría un aumento en la producción de coca destinada a este fin. En rueda de prensa, Philip O. Emafo, actual presidente de la JIFE, rechazó estas intenciones. El temor radica en que el aumento en la producción de coca para este fin, podría ser desviada al narcotráfico, incluso existe la desconfianza de los productos industrializados.
Pero el argumento ante esa desconfianza no es suficiente, pues seria muy difícil, si no imposible, sacar cocaína de un producto procesado, viendo de otra manera, para el narcotráfico seria ínfimamente rentable por el alto costo intentar sacar cocaína de un mate coca, de galletas, de caramelos naturales, de shampoo o pasta dental, de una barra energética de quinua con coca, del yogurt o de un producto cosmético con coca. Si va por ahí la preocupación, la JIFE debió haberse preocupado por la Coca Cola ya que los narcotraficantes pudieron haber sacando durante muchos años cocaína de ese producto.
En este sentido existen opiniones en Bolivia respecto al apoyo que se debería dar a esta iniciativa, incluso por parte de la JIFE, ya que se evitaría el desvió de la coca a fines ilícitos y de esta manera también se estaría dando incentivos económicos a muchas microempresas de la sociedad civil que tímidamente producen productos con coca.
Esta campaña por la revalorización de la hoja de coca y por su retiro de la lista número uno de estupefacientes, se ha convertido en una piedra en el zapato de la JIFE, que en el último informe presentado, dedicó un apartado singular denominado “Tema Especial” http://www.incb.org/pdf/s/ar/2006/annual-report-2006-es-2.pdf a esta negativa, aludiendo a que se estaría procediendo en contra de la convención de 1961. También aconseja mantener alineada la nueva Constitución Política que hoy es tratada en la Asamblea Constituyente.
Algunas declaraciones de Emafo, publicados en los medios, van en sentido de que no es bueno akhullikar o masticar la hoja coca porque se impide una adecuada nutrición que constituye un derecho humano, además si se lo hace para aumentar el rendimiento laboral. Para nuestros pueblos, la hoja de coca no solo es un gran recurso nutricional y medicinal, sino también representa la sabiduría y cultura que nos ha acompañado por más de 5000 años. En ese sentido la visión de Emafo es muy desacertada.
No es una mera especulación y lo demuestra la propia Organización Mundial de la Salud en un estudio realizado en la década de los 90 cuya publicación fue vetada por Estados Unidos, pero que al respecto existen muchas revelaciones. Así lo demuestra el Instituto Transnacional en sus estudios sobre drogas y conflictos (Drogas y Conflictos, Mayo 2006) http://www.tni.org/reports/drugs/debate13s.pdf textualmente Dice:
“…La inocuidad y los beneficios para la salud humana del uso tradicional de la hoja de coca han sido comprobados con gran rigor científico por el mayor estudio mundial sobre la cocaína realizado hasta la fecha, a cargo de la Organización Mundial de la Salud (OMS)…”
Este estudio fue desarrollado entre 1991 y 1995, recogió información de 19 países de los cinco continentes, sobre el uso de la hoja de coca y sus productos derivados, sobre sus efectos en los usuarios y en las comunidades y sobre la respuesta de los gobiernos ante el problema de la cocaína. Este estudio fue realizado por 45 investigadores internacionales incluso de universidades de los Estados Unidos.
En el informe también se señala que la coca no tiene efectos negativos para la salud, mas al contrario tiene funciones terapéuticas, sagradas, sociales muy positivas entre los pueblos de la región andina, así como entre algunos grupos del Brasil. Además el cultivo de coca representa la base económica de subsistencia de muchas comunidades campesinas en Bolivia y el Perú. También señala que en estas regiones se a akhullikado la coca durante décadas sin presentar efectos adversos ni daños en la salud física o mental. Por lógica se llegaría a la misma conclusión en el caso de los usuarios de otros productos naturales con coca, como las bolsitas de té o mate de coca. También se tienen informes de muchos intelectuales y universitarios que afirman que el akhulliku les permite concentrarse en sus estudios y aumentar su entendimiento.
A modo de recomendación, el informe hacia alusión a la posibilidad de exportación de la coca: “la OMS debería investigar los beneficios terapéuticos de la hoja de coca y si esos efectos son trasladables de los contextos tradicionales a otros países y culturas”
El 14 de marzo de 1995, la OMS anuncio la publicación del informe. El 9 de Mayo del mismo año en la 48 asamblea mundial de la salud que se realizó en Ginebra, el gobierno de Estados Unidos, bajo la amenaza de quitar fondos a la OMS, evitó su publicación. Lamentablemente estos antecedentes no le bastan a la JIFE para considerar la posibilidad de revisar el tema, al contrario, nos recuerda que en 1993 se debió haber terminado con la erradicación total de la hoja coca en todas sus variedades.
A la fecha el Gobierno Boliviano ha puesto en debate la posibilidad de corregir el error histórico de haber clasificado como droga a la planta de la hoja de coca. Dependerá pues de la iniciativa y la coordinación para que se siente un precedente hacia esta justa reivindicación, proceso que necesariamente debe ir de acompañado de una campaña informativa y educativa dirigida a otros pueblos del mundo para que se informen debidamente sobre la realidad de la hoja de coca y comiencen a expresarse al respecto.
04/04/2007 | Radios Comunitarias
(Enviado por Radio Lachiwana / Cochabamba / Bolivia)
Música:
Wara, La Hoja de Coca (Bolivia)
Atajo, Hoja Verde (Bolivia)