James Curtis Strubble
Cargo. Embajador de Estados Unidos en el Perú.
Aportes: Su país aporta el 90% de los recursos que Perú recibe de la cooperación internacional para la lucha antidrogas y es el principal ejecutante de los programas de desarrollo alternativos que los cocaleros condenan.
El embajador señala que tanto la erradicación forzosa como la concertada son necesarias en la lucha antidrogas.
–¿Cómo explica que a pesar de los millones de dólares que ha invertido EEUU en la lucha antidrogas en nuestro país, Perú haya pasado de ser un modesto proveedor de pasta básica a un gran productor de cocaína? ¿Qué está fallando?
–Hay que diferenciar dos cosas. Primero no me sorprende que el Perú ahora esté produciendo y exportando cocaína. La tecnología para hacerlo no es difícil. Y lo otro es el valor que representa esta droga para los productores. Además ha habido un cambio en la producción de hoja de coca: según las cifras oficiales de EEUU el incremento de la producción del cultivo no se había dado hasta el 2005, yo diría que más bien había una tendencia al incremento que al inicio pasó desapercibida y que se produjo desde el 2002…
–¿Y eso no es preocupante?
–Sí preocupa, pero la política de lucha antidrogas que Perú presentó en diciembre del año pasado tiene elementos muy importantes. Por primera vez Perú está dando aportes importantes en el desarrollo de estas zonas y su política tiene elementos de un esfuerzo multisectorial: interdicción, incautación de insumos químicos, mantener la erradicación…
–¿EEUU prefiere la erradicación forzosa o concertada?
–Las dos.
–La experiencia demuestra que la forzosa se ha impuesto.
–En los últimos años, a través de los programas de desarrollo alternativo, 57 mil familias de más de 700 comunidades han dejado de cultivar la coca en forma concertada. El desarrollo alternativo no solo permite la sustitución de cultivos sino que busca mejorar las condiciones de vida de la comunidad. Pero tenemos que reconocer que hay gente que está sembrando coca para el narcotráfico, incluso los que en el pasado aceptaron la ayuda del desarrollo alternativo. En ese caso es necesaria la erradicación forzosa...
–Algunos cocaleros que participaron en estos programas aseguran que se les dejó a medio camino. ¿No cree que los ejecutantes de los proyectos cometen errores?
–No, tenemos un sistema de vigilancia para que se cumplan los compromisos. A veces hay problemas de coordinación. Sobre todo sucedió en los primeros años, pero tenemos tres o cuatro años con otra manera de actuar donde la voz de las comunidades es más importante y donde se brinda inversiones sociales...
–¿Entonces por qué incluso dentro del Ejecutivo se ha reconocido el fracaso de estos programas?
–Me parece exagerado. La región San Martín ha sido el lugar de enfoque de estos programas en los últimos cinco años. Ahí la pobreza se redujo en 45%, la desnutrición crónica infantil en un tercio , en las siete regiones cocaleras donde opera el programa alternativo se redujo la mortalidad infantil a la mitad entre 2000 y 2005. Los que dicen que el desarrollo alternativo es un fracaso son las comunidades que nunca han aceptado participar en los programas, por eso uno tiene que preguntarse quién está diciendo que es un fracaso.
–¿Y si lo dice el ministro de Agricultura?
–Él está equivocado. Siento que no ha visitado los sitios donde se realizan los programas.
–¿Qué opina de los acuerdos a los que llegó el gobierno con los cocaleros en Tocache?
–Creemos que el gobierno debe desarrollar una política clara y consistente, como la que presentó en diciembre del año pasado...
–¿Qué opina del acta?
–En el camino el gobierno ha aclarado que la política antidrogas sigue siendo la que presentó...
–¿El acta solo fue un bache?
–Lo único que puedo hacer es colaborar con la política anunciada por el gobierno...
–¿Como apoyar lo anunciado por el presidente, es decir, que se acabó la tregua y se reinician las erradicaciones?
–No puedo interpretar las palabras del presidente. Me parece que sus declaraciones de ahora son coherentes con el plan antidrogas.
"Perú debe ser el que manda en su territorio"
–El aporte de EEUU para la lucha antidrogas en Perú representa el 90% de los recursos que nuestro país recibe de la cooperación internacional. ¿Esto explica el nivel de injerencia que su país tiene en este campo?
–Perú no debe luchar contra el narcotráfico para defender los intereses de EEUU, debe hacerlo si considera que es bueno para su nación. Perú debe ser el que manda en su territorio nacional y de hecho lo hace. Los críticos siempre dicen que la embajada de EEUU ha enviado tal cosa a tal lugar, y por supuesto que hemos enviado, queremos tener claridad en la política antidrogas para que sea más eficaz.
–Tengo entendido que los recursos para el desarrollo alternativo no son entregados al Perú, sino que EEUU los administra y decide en qué regiones invertir.
–En el caso del desarrollo alternativo, normalmente no hay una entidad del gobierno peruano que administre los recursos, la falta de presencia del Estado es parte del problema en esos lugares para canalizar la ayuda.
–¿EEUU no va a reconsiderar la posibilidad de no reducir la ayuda a Perú en la lucha antinarcóticos?
–Hay que esperar. Todavía no se sabe lo que el Congreso de mi país pueda decidir al respecto.