La Paz, Bolivia -- La diputada de, Partido Nacionalista (PN), partido de Ollanta Humala, y dirigente cocalera Elsa Malpartida se reunió con sus homólogos del Movimiento al Socialismo (MAS) para trabajar una propuesta conjunta orientada a la despenalización de la hoja de coca.
Malpartida llegó al país el pasado jueves y se reunió con parlamentarios y constituyentes del MAS, con dirigentes cocaleros del trópico de Cochabamba y los Yungas de La Paz y con autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores.
En esos encuentros, la legisladora peruana planteó que Bolivia promueva la aprobación en la Comunidad Andina (CAN) de una resolución para la despenalización de la hoja de coca en el ámbito subregional.
"El PN es oposición en el Perú y no puede plantear a nivel de la Cancillería la aprobación de resoluciones en la CAN, pero el MAS si lo puede hacer", señaló Malpartida.
Dijo que ese paso sería "muy importante" para lograr que en la Cuarta Reunión de la Convención de Viena de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que se celebrará en 2008 en Viena, se retire a la coca de la lista de sustancias ilícitas.
"La estrategia parte de la reivindicación cultural y económica del cultivo del arbusto, su industrialización y despenalización y un fortalecimiento integral de la lucha contra el narcotráfico para acabar con esa actividad", remarcó.
La hoja de coca - cuyo nombre científico es Erythroxylon coca - que según estudios médicos tiene propiedades nutritivas comparables a las de la leche y la carne, es masticada con fines terapéuticos y religiosos por la población indígena desde hace miles de años y su uso tradicional es legal en el país.
Sin embargo, figura desde los años 60 en una lista de sustancias prohibidas de la ONU lo que limita severamente su comercio internacional, mientras su cultivo alimenta el multimillonario negocio ilícito del narcotráfico.
La promesa de borrar la hoja de esa lista negra y de revertir la política estadounidense de "coca cero" - de erradicación forzosa de cultivos - fue central en la campaña electoral de Evo Morales, quien ganó la presidencia con 53,7% de los votos.
La despenalización de la hoja de coca tiene, además, el respaldo de Cuba y Venezuela.
El mercado de derivados de la hoja sagrada, como la llaman los indígenas andinos, se ha disparado en los últimos años: chocolates, licor, cápsulas, cremas, pasta dental, champú, fideos, galletas y sobre todo la harina de coca, uno de los productos de más éxito. Empresarios de Perú y Bolivia, apoyados por algunos profesionales de la salud, han entrado con fuerza en los últimos años en ese mercado.