contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

miércoles, 14 de marzo de 2007

Bush y Chávez buscan atraer aliados con paquetes económicos y humanitarios

Bogotá/EFE — Los presidentes de EE.UU., George W. Bush, y de Venezuela, Hugo Chávez, buscan atraer aliados en América Latina con paquetes económicos y humanitarios, en una carrera por consolidar su liderazgo en la región.
Bush, duro crítico del “populismo” de Chávez, iniciará este viernes una gira que le llevará a Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y México.

El mandatario venezolano, que rechaza lo que denomina “política imperialista” de Washington, irá a Argentina y Bolivia, justo cuando el jefe de la Casa Blanca arribe al Cono Sur de América.

Antes de viajar, Bush pidió al Congreso que le autorice una partida por 1.470 millones de dólares para financiar programas de educación, salud, construcción de vivienda y de lucha contra la pobreza en Latinoamérica.

No obstante, la propuesta de Bush contempla una disminución de la asistencia a países como Ecuador y Bolivia, fuertes aliados del gobierno Chávez, que recibirían un 40 por ciento menos de ayuda en el año fiscal 2008.

Estados Unidos aporta a Bolivia unos 130 millones de dólares anuales, que se destinan, entre otras cosas, al “fortalecimiento de la democracia” y a la lucha contra el narcotráfico, que es la principal área de cooperación bilateral.

Venezuela ha prometido al Gobierno del presidente boliviano, Evo Morales, ayuda por unos 100 millones de dólares anuales en el marco de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), para financiar proyectos energéticos y de industrialización de la hoja de coca, principalmente.

Caracas también ha suministrado 25 millones de dólares a La Paz para atender los desastres ocasionados por las inundaciones.

Por otra parte, Ecuador recibió de EE.UU. once millones de dólares en el 2006, aunque en este año la ayuda se reduciría a nueve millones.

Ecuador está incluido en el sistema de Preferencias Arancelarias Andinas (Atpdea), que Washington otorga a los países que luchan contra el narcotráfico y cuya continuidad estaría en duda si Quito no firma un Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE.UU., según los observadores.

Caracas aumentó su ayuda a Ecuador desde la llegada al poder en este país del presidente Rafael Correa, con quien Chávez firmó acuerdos en materia energética y humanitaria.

Cuba y Venezuela, que lideran el “bloque latinoamericano” contra Bush, han reforzado sus propios vínculos comerciales y de cooperación, con iniciativas conjuntas que supondrán inversiones por 1.500 millones de dólares, en el marco del ALBA.

A pesar del auge comercial y de la simpatía hacia Chávez, varios gobiernos latinoamericanos de izquierda, como los de Argentina y Uruguay, mantienen buenas relaciones con Bush.

Brasil y Chile, dos países de gran desarrollo económico que no dependen en gran medida de la ayuda de EE.UU. o Venezuela, también sostienen vínculos cordiales con Washington y Caracas.

En el caso de Colombia, el tercer país que más ayuda militar recibe de EE.UU., después de Israel y Egipto, y considerado el principal aliado del gobierno de Bush en la región, espera que el jefe de la Casa Blanca anuncie durante su visita a Bogotá un incremento sustancial en la ayuda antidrogas.

Washington financia con más de 3.500 millones de dólares el Plan Colombia de lucha contra el narcotráfico y la violencia, ya que el país andino es uno de los mayores productores mundiales de cocaína y heroína.

Colombia mantiene una “excelente” relación comercial con Venezuela.

En cuanto a Perú, se espera que EE.UU. suministre a ese país unos 90 millones de dólares en 2008.

Lima acaba de restablecer sus relaciones diplomáticas a nivel de embajadores con Caracas, después de una controversia entre Chávez y el presidente peruano, Alan García, percibido por observadores como cercano a Washington.

México y Centroamérica, por su parte, mantienen acuerdos de libre comercio, lucha antidrogas y de cooperación con EE.UU., en una relación más cercana que la que sostienen con Venezuela.

Nicaragua, cuyo gobierno es presidido por el sandinista Daniel Ortega, es el país centroamericano con más fuertes vínculos con Caracas.

Los gobiernos de México, el primer país latinoamericano en firmar un acuerdo de libre comercio con EE.UU., y Venezuela garantizan el abastecimiento de petróleo a varias naciones centroamericanas y caribeñas a través del Pacto de San José.

México promueve el Plan de Integración Energética Mesoamericana (PIEM), al que invitó a EE.UU. y Canadá.

Venezuela suministra atención oftalmológica gratuita a cientos de mexicanos y centroamericanos, a través del programa “Operación Milagro” que también es avalado por Cuba.

A pesar de la mala relación con la Casa Blanca, Venezuela vende diariamente 1,5 millones de barriles de crudo a EE.UU., en la principal transacción de su comercio bilateral que en 2006 ascendió a 50.000 millones de dólares.

Además, Venezuela vende combustible barato a cientos de familias pobres de EE.UU.

NUESTROS PAÍSES -
Laura Núñez Marín

Fuente: El Diario La Prensa

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