contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

miércoles, 07 de marzo de 2007

Evo Morales ratifica decisión de despenalizar la coca

El presidente boliviano, Evo Morales, ratificó su decisión de buscar la despenalización del cultivo de hoja de coca, pese a las críticas de organismos internacionales y luego de reunirse hoy con representantes del gobierno norteamericano.

Morales declaró también que no comparte el enfoque de sendos informes del gobierno norteamericano sobre la lucha contra las drogas y la situación de la democracia en Bolivia.

El presidente aclaró que aunque discrepa con ambos informes y las críticas del gobierno de Estados Unidos a su política sobre la coca, "buscará canales de diálogo" para mantener el nivel actual de las relaciones con ese país.

El gobernante hizo la declaración después de reunirse, hoy por la madrugada, con el vicesecretario de Estado de Estados Unidos, Randall Tobias, el subsecretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Charles Shapiro, y el embajador de ese país en Bolivia, Philip Goldberg.

"Respetamos cualquier información, pero la presencia en Bolivia de un viceministro y de un subsecretario de Estados Unidos justamente obedece a fortalecer la democracia en nuestro país", declaró el gobernante.

Su declaración sobre la democracia hizo referencia a un informe que presentó el miércoles en el Senado de su país el director nacional de inteligencia de Estados Unidos, Michael McConnell, en el que afirmó que "la democracia corre en riesgo en Venezuela y Bolivia".

Atribuyó ese presunto riesgo a lo que llamó "políticas populistas de (Hugo) Chávez y Morales". Ya el jueves Morales rechazó ese informe y declaró que "a la Inteligencia de Estados Unidos le falta inteligencia".

En relación con el cultivo de la hoja de coca, el presidente ratificó que insistirá en buscar su revalorización y despenalización ante la Junta Interamericana de Fiscalización de Estupefacientes, tras sostener hoy que "los datos que tenemos son totalmente diferentes".

Según un informe del Departamento de Estado. "el gobierno de Bolivia planea incrementar el cultivo legal de coca a 20.000 hectáreas y apoyar la industrialización y exportación de coca. Estas políticas, de ser implementadas, violarían la ley boliviana y la convención de las Naciones Unidas contra el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas de 1988".

El informe sostiene que 10 por ciento de la cocaína que se vende en Estados Unidos llega de Bolivia y que "una creciente proporción de la cocaína producida en Bolivia es destinada a Europa, Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y México".

El gobierno boliviano busca despenalizar el cultivo de la hoja de coca para industrializarla, elaborando productos como harina y derivados medicinales que puedan ser exportados, para lo cual estima que necesitará 20.000 hectáreas de cultivos, 8.000 más de los que se consideran actualmente "legales".

De acuerdo a informes oficiales, en 2006 la reducción de cultivos, en forma voluntaria y concertada, llegó a 5.070 hectáreas, de las 26.000 que estaban registradas.

El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, declaró hoy que la cantidad de cocaína decomisada en el último año fue "de lejos muy superior" a la que se había capturado en años pasados, al ratificar el compromiso gubernamental en la lucha contra el narcotráfico.

Morales declaró hoy tras su reunión con Tobias: "No queremos hacer historia de otras etapas de reducción de cultivos de coca, pero puede haber información, tanto de funcionarios como de algunos periodistas, que pueden tratar de enfrentarnos". El vicesecretario Tobias declaró que si bien en la reunión con Morales no se trató de manera detallada el informe del Departamento de Estado, el objetivo fundamental de su gobierno es frenar la actividad del narcotráfico en el mundo.

Tobías coincidió con Morales en que "es muy importante que tengamos un diálogo continuo para explorar maneras en las cuales el pueblo y el gobierno de Estados Unidos puedan trabajar de manera coordinada con el gobierno boliviano", tras reconocer que existen "desacuerdos en algunos temas". El tema formal de la reunión de la madrugada, sin embargo, estuvo referido a la ayuda norteamericana para los damnificados por los desastres naturales que afectan al país como consecuencia del fenómeno El Niño.

Hace una semana, el presidente boliviano había pedido un debate internacional, preferentemente en Naciones Unidas, para determinar el efecto de la creciente contaminación ambiental sobre los cambios climáticos que afectan en mayor proporción a los países pobres.

Fuente: La Nacional

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