contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

martes, 06 de marzo de 2007

EEUU advierte por la política de coca

El gobierno de Bush asegura que la política de defensa de la hoja va en contra de leyes y convenios. Dice que es por culpa de cocaleros en el poder.

Un informe del Departamento de Estado de EEUU asegura que Bolivia viola su propia ley y convenios internacionales con su política para la coca. Atribuye el fracaso de la erradicación a los cocaleros que están en el poder y dice que por ello el país perdería ayuda y apoyo internacional para sus gestiones financieras.

La agencia AP sustenta que EEUU advirtió en el documento que el Gobierno boliviano estaría violando leyes propias y acuerdos internacionales contra las drogas si concreta sus planes de legalizar más cultivos de coca.

"De aplicarse esas políticas, violarían la ley boliviana y la Convención de 1998 de Naciones Unidas", señala el documento, y el país quedaría expuesto a sanciones que incluirían el recorte de cierto tipo de ayuda y apoyo internacional para sus gestiones financieras.

De hecho, Washington ha dejado para dentro de dos semanas una evaluación de los avances de la lucha antidroga en Bolivia, que sería decisiva para la calificación internacional del país en la campaña.

Como refleja AFP, "Bolivia y Perú, que redujeron sustancialmente sus cultivos de coca en los últimos cinco años, se enfrentan ahora a una erosión de sus éxitos", sostiene el documento.

"Asociaciones de cocaleros activas y políticamente bien conectadas vinculan el cultivo de coca con asuntos de identidad cultural y orgullo nacional e intensifican sus esfuerzos para desafiar los esfuerzos de erradicación", añade el informe de EEUU.

El Departamento de Estado se declaró convencido de que "los narcotraficantes siguen explotando a estas organizaciones" y recordó que el propio mandatario boliviano, Evo Morales, "sigue siendo el presidente de seis asociaciones de cocaleros" en el Chapare.

Bajo "la influencia de los cocaleros", refleja por su parte AP, Morales está revirtiendo de manera "inquietante" las políticas de erradicación de coca de anteriores gobiernos y las 8.000 hectáreas adicionales que quiere legalizar en adición a las 12.000 permitidas, podrían traducirse en más cocaína, dijo el Departamento de Estado.

En respuesta al informe de Estados Unidos, el Gobierno de Bolivia advirtió que defenderá la coca porque es parte de la cultura nacional y aseguró que es equivocado identificar automáticamente a esa planta con la cocaína.

"La coca es parte de nuestra cultura, es nuestra política y la vamos a defender", dijo a la AP el vocero presidencial de Bolivia, álex Contreras. "Manejamos una política que tiene el objetivo de promover el uso de la hoja de coca como alimento, como medicina tradicional. Hemos manifestado a la comunidad internacional que el objetivo del Gobierno es lograr narcotráfico cero, (pero) con existencia de la coca...", añadió.

Según Contreras, el plan de elevar a 20.000 las hectáreas de coca es para industrializar esa planta con ayuda financiera del Gobierno venezolano.

Reconoce que Bolivia ha logrado resultados significativos en la incautación de cocaína: 14 toneladas métricas en el 2006 contra 11,5 un año antes, pero que la erradicación de 5.070 hectáreas de coca era la menor en 10 años.

La campaña en Bolivia permitió en una década que los cultivos pasen de 56.000 hectáreas a la mitad, pero los planes anunciados por Morales el año pasado permitirían una producción potencial de cocaína mayor de las 115 toneladas registradas en el 2005.

En el terreno antinarcóticos, la cooperación de EEUU a Bolivia desde el ingreso de Morales al Gobierno hace un año, ya cayó de 81 millones de dólares a 60 millones. El presidente George W. Bush pidió en enero al Congreso, para el año fiscal 2008, un descuento adicional del 40%. AP y AFP

La ONU también criticó al país

La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) expresó también esta semana su continua preocupación por el hecho de que la legislación boliviana aún permite el cultivo del arbusto de coca y que gran parte de esos cultivos son desviados para la elaboración de cocaína, cuya fabricación y tráfico han aumentado en los últimos años.

“La Junta ha seguido de cerca los desarrollos en Bolivia y en particular los anuncios del actual Gobierno, de revisar la legislación nacional vigente en materia de fiscalización de drogas. La JIFE le ha comunicado al Gobierno su preocupación por el hecho de que algunas de las medidas anunciadas, como la fabricación de una amplia gama de productos en base a la hoja de coca. Algunos de ellos para la exportación, no son compatibles con los tratados internacionales de fiscalización de drogas, y en particular con la Convención de 1961”, detalla el documento.

Este tema ha generado una protesta diplomática del embajador de Bolivia en Viena, Horacio Bazoberry, quien incluso aseveró que ya no sería necesaria una visita del presidente de la JIFE, Philip Emafo, quien debería llegar al país en septiembre.

Fuente: La Razón, Bolivia.

Añadir comentario