contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

martes, 06 de marzo de 2007

ONU rechaza la propuesta de Bolivia de "revalorizar" la coca

CONFRONTACIÓN | La ONU se enfrenta al Gobierno de Bolivia por la hoja de coca. Con la posición que ha tomado la JIFE, se pone en peligro la buena relación entre la Junta y el país.

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La hoja de coca apareció ayer en Viena como la manzana de la discordia entre la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), el órgano de la ONU encargado de velar por el cumplimiento de los tratados internacionales sobre drogas, y el Gobierno de Bolivia.

El presidente de la JIFE, el nigeriano Philip O. Emafo, reiteró en rueda de prensa, tras presentar el Informe Anual 2006 sobre las drogas, su rechazo a la propuesta del presidente boliviano Evo Morales de "revalorizar" la hoja de coca y ampliar su uso.

La estrategia del presidente Morales, de ampliar el uso de esa planta, fabricando por ejemplo té de hoja de coca para poder un día exportarlo, "preocupa" a la JIFE, que ha dedicado un capítulo especial del documento a rechazarla.

Al igual que en el caso de las salas de "venopunción" (narcosalas) que hay en España y en otros países europeos, la Junta denuncia que los usos tradicionales de la hoja de coca que no son medicinales "contravienen" la Convención de la ONU.

"La posición de la Junta es que en 1968 entró en vigor la Convención de 1961, que establece que los países que cultivaban hoja de coca deberán dejar esas prácticas en un plazo de 25 años, es decir, en 1993", recordó. "Creemos que está mal no cumplir con los compromisos de los acuerdos de que son parte", insistió Emefo.

Temor

La Junta teme que el fomento del cultivo del arbusto de coca facilite su desvío a la fabricación de cocaína, pues en su informe señala que la erradicación de las plantaciones ilícitas en la región andina apenas redujo la superficie total dedicada a la coca.

Ante la prensa, Emafo había declarado que personalmente creía que "no es bueno" masticar la hoja de coca para "la gente que trabaja", pues al quitarles el hambre les impide "una nutrición apropiada, que es parte de los derechos humanos".

Por su parte, Koli Kouame, secretario de la Junta, destacó que la JIFE no está en contra de la hoja de coca mientras se use para actividades permitidas y controladas, que el convenio limita a fines medicinales concretos y su uso como ingrediente de sabor.

Colombia, seguida de Perú y Bolivia, se mantiene como el principal abastecedor de cocaína al mundo, y Europa se ha convertido en el segundo consumidor, después de Estados Unidos.

Por otra parte, la JIFE expresa también su preocupación por el creciente contrabando de cocaína a través de África, facilitado por dos factores: la también creciente demanda en Europa y las insuficientes medidas de lucha antidrogas en África.

Controversia

En medio de la conferencia de prensa de presentación del informe anual, una diplomática boliviana pidió la palabra para "leer un comunicado" sobre la postura de su gobierno, pero fue rechazada por los representantes de la Junta con la justificación de que no había espacio para su intervención en el encuentro con los periodistas.

Por su parte, el embajador de Bolivia en Viena, Horacio Bazoberry, dijo a Efe que considera su derecho exponer "la molestia de Bolivia por el tratamiento injustificado contra la valoración de la lucha que hace Bolivia", en alusión a la crítica que hace este año la JIFE a la estrategia del presidente Morales sobre hoja de coca.

"Es verdad, de la hoja de coca eventualmente se puede producir cocaína, pero no puede existir la confusión entre la coca y la cocaína. El presidente Morales tiene muy clara la película al respecto", dijo a Efe Bazoberry.

El canciller boliviano David Choquehuanca, en una sesión especial de los embajadores de 34 estados acreditados ante la Organización de los Estados Americanos, en Washington, dijo el lunes que "la coca es alimento, es medicina... y es parte de nuestra espiritualidad". Indicó que no se erradicará la coca y que en su racionalización se reducirán los cultivos con participación de los mismos productores, y que en su plan antidrogas también participarán los propios campesinos.

Buenas relaciones en peligro

El embajador de Bolivia en Viena, Horacio Bazoberry, también representante permanente de Bolivia ante la Oficina de Naciones Unidas en Viena, acusó a la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de defender "una visión no realista, fuera de un contexto cultural" y de poner en peligro las buenas relaciones entre ese organismo y el país.

"Normalmente hay un derecho a replicar, y lo que ha hecho el presidente de la JIFE es referirse de forma directa a Bolivia, y sobre un tema que es muy sensible, que es el masticado de hoja de coca", insistió.

"Bolivia había invitado a la JIFE para una visita en septiembre (próximo). Con la posición radical que ha tomado el presidente hacia Bolivia, pone en peligro las buenas relaciones" entre La Paz y la Junta. Eso lo quiero dejar bien en claro", subrayó el diplomático.

"Además -añadió- voy a recomendar a mi gobierno de que tome en consideración la posición que está adoptando la JIFE contra Bolivia.

Yo no sé si va a ser necesario en estas circunstancias un viaje a Bolivia. No podría entender que aparezca este señor y le diga al Presidente (boliviano): mira, tienes que dejar de masticar".

Bozoberry recordó que Morales "es un ex cocalero, es decir, su base política nace en los campos de sembrado de cocales. Quiere decir que en algún momento ha surgido un nuevo grupo social que ahora está tratando de hacer prevalecer sus derechos".

MÁS DETALLES

Los bajos precios de la hoja de coca y otras drogas ilícitas registrados en los últimos meses en Bolivia podrían haber determinado que las bandas de traficantes colombianos y mexicanos se interesaran por ese país.

A pesar de las cientos de miles de hectáreas de cultivo ilícito de arbusto de coca erradicadas en los últimos años en Sudamérica, unas 250 toneladas de cocaína de la región andina entran cada año en la Unión Europea.

En 2005, las mayores superficies de cultivo ilícito de arbusto de coca se siguieron registrando, en orden descendente, en Colombia, Perú y Bolivia, y en toda la "subregión andina" la superficie de cultivos de arbusto de coca aumentó ligeramente, de 158 mil a 159.600 hectáreas, de 2004 a 2005.

La JIFE destaca que los narcotraficantes "se están volviendo más especializados e incluso ofrecen sus servicios a otros grupos delictivos. Suelen utilizar adelantos tecnológicos en materia de comunicaciones y transporte para impedir que se descubran sus actividades".

Fuente: Los Tiempos.com

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