contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

lunes, 05 de marzo de 2007

Sospechan EE.UU. presiona por represión a cocaleros en Perú

Lima, 28 feb (PL) Un pedido de detención de dos parlamentarias y dirigentes de los cultivadores de hoja de coca de Perú puede responder a maniobras de la embajada norteamericana, denunció hoy un conocido especialista. El economista Hugo Cabieses, experto en el tema de la coca, se refirió en tales términos al anuncio del contralor del Ministerio del Interior, Jacobo Romero, de que pedirá al poder judicial la detención de Obregón y de la representante ante el Parlamento Andino Elsa Malpartida.

El procurador alegó que las legisladoras promueven la insurgencia contra el gobierno, por haber declarado que encabezarán una rebelión campesina si el ejecutivo pretende erradicar por la fuerza plantaciones de coca. El anuncio del procurador puede ser una medida digitada por la Embajada de Estados Unidos para neutralizar a dos dirigentes cocaleros contrarias a la aplicación de políticas absurdas para eliminar los cultivos, señaló Cabieses.

Añadió que, de hacerse efectiva la detención de las legisladoras, se bloqueará el diálogo propuesto, positivamente, por el nuevo ministro del Interior, Luis Alva, ante los reclamos cocaleros y aceptado de inmediato por la parlamentaria Obregón. Según Cabieses, Obregón y Malpartida, con su actitud, violaron las reglas de conducta que les fijaron por los tribunales en un proceso en su contra por dirigir un bloqueo de carreteras en 2005.

Ambas son acusadas en ese juicio de promover disturbios contra la administración pública y resistir y desobedecer a la autoridad y el juzgado a cargo del caso les otorgó libertad condicional. Las acusadas tienen inmunidad parlamentaria, por lo que corresponde al Congreso decidir si pueden ser detenidos o no, advirtió el vicepresidente de la comisión parlamentaria de Constitución, Víctor Mayorga.

El ex ministro del Interior del pasado gobierno pronorteamericano de Alejandro Toledo, Fernando Rospigliosi, demandó por su parte a las autoridades que actúen con "firmeza y energía" frente a las advertencias de las dirigentes cocaleras. Tal planteamiento fue rechazado por Carlos Tapia, dirigente del Partido Nacionalista, al que pertenecen Obregón y Malpartida. Según Tapia, las posiciones de Rospigliosi se subordinan a la visión bélica e intervencionista que Estados Unidos tiene en la materia.

El periodista Gustavo Gorriti consideró contraproducente enfrentar a la base social de la economía de la coca (los cultivadores) y descuidar la cúspide de la pirámide, "la oligarquía de los narcotraficantes". Tapia coincidió con el periodista en que los esfuerzos antidrogas deben concentrarse en atacar a las grandes mafias y planteó combatir los suministros de sustancias químicas indispensables para fabricar droga, así como el lavado de dinero proveniente del narcotráfico.

Cabieses agregó que, si bien gran parte de la hoja de coca se desvía al narcotráfico, el problema de fondo en materia de cultivos, es que el Estado no ofrece alternativas serias a los agricultores para que se dediquen a otros rubros. (lac mrs; PL-78)

Fuente: Prensa Latina

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