Gobierno y productores cocaleros a punto de cerrar (acuerdo para el) pago de impuesto por cada cato de coca
La Paz, 01 feb (ABI).- Los productores de hoja de coca del Chapare de Cochabamba, de los Yungas del departamento de La Paz, y del Poder Ejecutivo están a punto de concluir las negociaciones para que ese sector tribute por cada cato de producción de la también denominada hoja milenaria.
En declaraciones realizadas en instalaciones del hall de Palacio Quemado, el ministro de Hacienda, Luís Alberto Arce Catacora, saludó la predisposición del sector para contribuir con sus impuestos al desarrollo del país sin ningún tipo de exigencias o condicionamientos, sino por voluntad propia.
“Hemos avanzado en las conversaciones, porque se trata de aplicar un pago de impuesto con el visto bueno de los cocaleros del Chapare y se está avanzando con muy buenas perspectivas en el caso de los cocaleros de los Yungas de La Paz. El Viceministro de Política Tributaria está en contacto permanente con ellos”, manifestó la autoridad de Gobierno.
Arce Catacora explicó que la negociación se encuentra en la etapa de la metodología, la base imponible y la alícuota por lo que no sería prudente adelantar criterio sobre el tema hasta que no se llegue a un acuerdo, pero que sin embargo la propuesta del Gobierno es el pago de entre cuatro a cinco bolivianos de impuesto por cato de coca (superficie 40 x 40 metros cuadrados). No aclaró si ese pago sería anual, semestral o trimestral, por ejemplo.
De acuerdo a las normas legales vigentes en el país las plantaciones de hoja de coca no deben pasar de 12.000 hectáreas, sin embargo el presidente, Evo Morales Ayma, propuso que la misma se amplíe a 20.000 hectáreas para impulsar la industrialización del arbusto.
En esa línea es que el Primer Mandatario presentó ante la comunidad internacional la nueva Estrategia de Lucha contra el Narcotráfico y Revalorización de la Hoja de Coca en el marco de una política real y sostenible, con participación social y respetando los derechos humanos en el proceso de descolonización del Estado y la revalorización y dignificación de la milenaria hoja de coca.
Los objetivos generales de la nueva estrategia están orientados a reafirmar la voluntad política de reducir el potencial de producción de cocaína en Bolivia a través de medidas efectivas de control, interdicción y acciones de prevención del consumo de drogas.
Revalorizar la hoja de coca con la aplicación del control social en su producción, transformación productiva y comercialización, ratificando el rol que la hoja sagrada cumple en la vida cotidiana, la cultura y la vida económica de Bolivia.