martes, 30 de enero de 2007
El estudio OMS/UNICRI
sobre la Delincuencia y la Justicia (UNICRI por su sigla en inglés) que se desarrolló entre 1991 y 1995.
El Proyecto Cocaína OMS / UNICRI recogió información de 22 ciudades en 19 países desarrollados y en desarrollo de cinco continentes, sobre el uso de la hoja de coca y sus productos derivados, sobre sus efectos en los usuarios y las comunidades, y sobre la respuesta de los gobiernos ante el problema de la cocaína. Los 45 investigadores internacionales (entre los cuales profesores de cinco universidades de EEUU) que trabajaron en el proyecto produjeron: perfiles de 19 países en materia de cocaína; estudios de informantes clave, desde usuarios hasta personas con amplios conocimientos sobre el tema; el Estudio de Historia Natural en cuatro lugares de Sudamérica y África.
El Proyecto Cocaína OMS/UNICRI destacó que el uso tradicional de la coca no parece tener efectos negativos para la salud y tiene funciones terapéuticas, sagradas y sociales positivas entre los pueblos indígenas de la región andina, así como entre algunos grupos del Brasil. Además el cultivo de coca representa la base de la economía de subsistencia de muchas comunidades campesinas en Bolivia y el Perú.
Los informantes en Cochabamba recalcaron que los campesinos
indígenas han acullicado1 durante décadas sin manifestar
efectos adversos por el uso continuado. El informe de Colombia
señaló que no se tiene constancia de que el hábito del acullicu haya causado daños perceptibles en la salud física o mental.
Probablemente se llegaría a la misma conclusión en el caso de los usuarios de otros productos naturales de la coca, como las bolsitas de té o la goma de mascar.
Los campesinos de Cochabamba indicaron que la coca reporta beneficios económicos a los campesinos indígenas porque los ayuda a aumentar la producción en el cultivo agrícola, la pesca y la minería.
Los informantes de Medellín apuntaron que los chamanes utilizan hojas de coca en los rituales religiosos para reforzar sus poderes.
Informes locales constatan que los transportistas encuentran imprescindible el acullicu cuando conducen vehículos durante la noche, muchos universitarios e intelectuales aseveran que el acullicu les permite concentrarse en sus estudios y que aumenta su entendimiento.
Los científicos que participaron en el estudio OMS / UNICRI hicieron las siguientes recomendaciones:
• Aunque cabe la posibilidad de que el uso de la hoja de coca pueda estar vinculado a algunos problemas de salud no detectados hasta el momento, se trata de algo improbable.
• La OMS debería investigar sobre el impacto que tienen las diversas legislaciones y medidas de fiscalización de drogas sobre individuos y poblaciones concretos.
• La OMS debería investigar los beneficios terapéuticos de la hoja de coca y si esos efectos son trasladables de los contextos tradicionales a otros países y culturas.
El 14 de marzo de 1995, la OMS anunció a la prensa internacional la publicación del Proyecto Cocaína OMS / UNICRI2.
Pocos días después, el 9 de mayo de 1995, en la Comisión B de la 48ª Asamblea Mundial de la Salud, reunida en Ginebra, el representante de Estados Unidos expresó “su sorpresa al notar que el informe sobre el Estudio Global de la Cocaína, realizado conjuntamente por la OMS y UNICRI, parecía un fuerte alegato a favor de los usos positivos de la cocaína al argumentar que el uso de la hoja de coca no producía daños perceptibles en la salud física o mental, que los efectos positivos de la masticación de la hoja de coca podrían transferirse desde sus entornos tradicionales a otros países y culturas, y que la producción de coca era financieramente beneficiosa para los campesinos.”3
Luego de lo cual añadió que su gobierno suspendería los aportes financieros si la OMS no se disociaba de las conclusiones del estudio y si adoptaba una posición que justificara la producción de coca.
En respuesta, el Secretariado de la OMS dijo que el estudio era un análisis importante y objetivo de datos recolectados en muchos países, y que había sido realizado por expertos internacionales cuyas conclusiones no reflejaban la posición de la OMS.
El representante de EEUU replicó que el estudio no era importante ni objetivo y que debía ser revisado por científicos genuinos (peer review) de acuerdo con las estrictas reglas de la misma OMS. Pero hasta el momento el estudio global de la cocaína no ha sido todavía revisado ni publicado.
Un peer review es parte fundamental de todo estudio científico, también en la OMS. Debido a sus sorpresivas
conclusiones, el anuncio de la publicación de los resultados de la ‘iniciativa sobre cocaína’ fue prematuro.
El director del Programa sobre Sustancias de Abuso (PSA) de la OMS, Hans Emblad, mandó una copia al Programa de Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas (PNUFID) en Viena, que desencadenó un escándalo.
En mayo de 1995 se elaboraron listas con nombres de varios investigadores para hacer la revisión, las cuales fueron enviadas al Instituto Nacional de Abuso de Drogas (NIDA por su sigla en inglés) la institución estadounidense encargada de la selección.
La conclusión de la revisión (peer review) había sido prevista para el 30 de septiembre de 1997. Durante casi dos años hubo un intercambio intensivo por fax de listas con nombres de personas propuestas por el PSA y las respuestas del NIDA, rechazán-dolos uno por uno.
De modo que nunca se puso fin de manera formal a la ‘iniciativa sobre cocaína’. La mayoría de los investigadores que colaboraron nunca supo qué pasó con sus trabajos. Algunos publicaron su parte en sus respectivos países.4
El hecho de que no se hubiera publicado el estudio de la OMS/UNICRI ha tenido consecuencias funestas para los países andinos.
En el caso de Bolivia, precisamente en los diez años que siguieron a las 48 Asamblea Mundial de la Salud, se implementó la política de erradicación y ‘coca cero’, bajo lo
que se conoció como el Plan Dignidad. La puesta en marcha de este plan se tradujo en el asesinato de decenas de campesinos, innumerables heridos, y de prisioneros que todavía están a la espera de proceso y sentencia judicial. Estos problemas se habrían evitado o atenuado si la OMS hubiera publicado su informe, de modo que la comunidad
internacional y los sucesivos gobiernos bolivianos se hubieran enterado de los beneficios de la hoja de coca consumida en forma tradicional.
Los intentos de cambiar el régimen internacional de la coca durante los años noventa a través de estudios científicos o por la diplomacia política terminaron en el fracaso. Pero las huellas que dejaron podrían ser aprovechadas ahora por los
nuevos protagonistas del siglo XXI.
La primera intervención del nuevo Gobierno Boliviano en Viena este año es una muestra de un primer paso hacia ello: “Consideramos pues que la inclusión de la hoja de coca, en la Convención Única de 1961 - I, como droga psicotrópica sujeta a control, fue un error que merece una consideración y análisis particular por la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas, de tal forma que en un futuro se den las bases para retirarla de la lista I de la Convención Única.
<hr />
1 Acullico/acullicar: masticado de coca; del quechua: aculliku/akhulliku/akhullir)
2 Véase nota de prensa: http://www.tni.org/drugscoca-docs/
cocapress.ht
3 WHA48/1995/REC/3, Forty-eight World Health Assembly,
Summary Records and Reports of Committees, Geneva, 1-12
May 1995, p. 229.
4 Véase en: ww.tni.org/drugs/reports/brief5s.htm
Fuente: Transnational Institute
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