El Viceministro de Defensa Social advierte que es inevitable la reforma de la Ley 1008
- El Poder Ejecutivo avanza hacia la legalización del cato de coca en el Chapare cochabambino y ya se piensa autorizar, mediante la reforma de la Ley Antidrogas, 20.000 hectáreas de esa hoja. En lo que va de enero se erradicaron 11 hectáreas de manera voluntaria. La meta hasta fin de año es de 5.000.
La Paz, 17 ene (ABI).- El vicemininistro de Defensa Social, Felipe Cáceres, advirtió hoy que es inevitable la reforma de la Ley 1008 y que en breve se impulsarán iniciativas para legalizar el cato de coca en el trópico de Cochabamba.
En contacto con varios medios de prensa, Cáceres admitió que es propósito del Poder Ejecutivo permitir la existencia de 20.000 hectáreas de coca con el propósito de que la producción excedentaria sea utilizada en la industrialización de la hoja en productos derivados.
“Coincidimos en que la Ley 1008 cumplió su ciclo, toda norma en un determinado periodo de tiempo requiere modificación y ajustes”, dijo el viceministro y observó que desde la aprobación de esa norma legal en 1988, los productores de coca cuestionaron la misma por considerarla draconiana y situarse sobre la propia Constitución Política del Estado.
Además, dijo que la Ley 1008 es una aberración jurídica al señalar que la coca de los Yungas es coca y la del Chapare es droga.
Si bien en lo inmediato no se plantea la legalización de 20.000 hectáreas de coca, ya se ha iniciado un proceso para consensuar esta propuesta, precisó Cáceres, quien anunció que la modificación de la Ley 1008 permitirá legalizar el cato de coca en el trópico.
De acuerdo con estimaciones de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia existe actualmente cerca de 26.500 hectáreas de coca aunque el Gobierno espera que en marzo las Naciones Unidas hagan conocer oficialmente la cantidad de coca cultivada en el país.
Cáceres lamentó que pese a los resultados alcanzados en materia de lucha contra el narcotráfico, se ha registrado una reducción del 25 por ciento de la ayuda lo que afectará a programas de desarrollo sostenible y alternativo que permite al país atacar la pobreza.
Resulta contradictorio, dijo el viceministro, que logremos éxitos y recibamos castigo.
Al respecto, el embajador de los Estados Unidos, Philip Goldberg, en ocasión de la suscripción del último acuerdo antidroga en la Cancillería boliviana, en diciembre de 2006, dijo que los 33.8 millones de dólares que donó su país a Bolivia para esta gestión son suficientes para emprender esa tarea.
COCAÍNA CERO, PARTE DE LA ESTRATEGIA
El viceministro Cáceres explicó que la estrategia boliviana de lucha contra el narcotráfico ha permitido el 2006 erradicar cinco mil hectáreas de coca en el marco del respeto a los derechos humanos.
Señaló uno de las preocupaciones del Gobierno es la protección de los parques nacionales y áreas protegidas, como el Isiboro Sécure, para que allí se evite el cultivo de la hoja. En el resto de zonas, consideradas excedentarias, el Gobierno impulsará una estrategia de racionalización de cultivos a fin de evitar la expansión de las plantaciones.
“Estamos convencidos que sin violencia, respetando los derechos humanos, se puede llegar a consensuar y de esta manera empezar la racionalización de cultivos de coca en las zonas excedentarias, como Caranavi en el departamento de La Paz”, dijo.
Rr/Dgav ABI