(EFE) El Estado peruano está "en desventaja" en la lucha contra el narcotráfico debido a que sólo se incauta el cinco por ciento de todos los productos químicos utilizados para elaborar sustancias ilícitas, admitió el jefe antidroga, Rómulo Pizarro.
Pizarro, quien preside la estatal Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), indicó en una entrevista al diario "Gestión" que el Gobierno debe "empezar a desarrollar algunas acciones, como la interceptación de insumos químicos" que según dijo "son transportados por las carreteras públicas".
Precisó que los químicos "son importados legalmente y luego son desviados (al narcotráfico)", al acotar que el Gobierno sólo erradica el 5 por ciento de ellos.
El presidente de Devida también subrayó que "entre 2003 y el 2006 se detectaron 360 millones de dólares de operaciones sospechosas vinculadas al narcotráfico".
El Gobierno del presidente peruano, Alan García, tiene previsto destinar 189,5 millones de dólares en el 2007 para la lucha contra las drogas en el país andino.
Pizarro señaló que el plan antidrogas peruano "es una estrategia nacional para cuatro años, que contempla, entre otros puntos, la sustitución de los cultivos de hoja de coca y la creación de "economías sostenibles".
Devida pretende reducir un 40 por ciento de los cultivos de hoja de coca en los próximos cinco años, además de incrementar en el mismo porcentaje la incautación de droga y en un 25 por ciento los precursores que se utilizan para la elaboración de drogas.
Después de Colombia, Perú es el segundo productor de hoja de coca y cocaína en el mundo, según el Informe Mundial de las Drogas 2006 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD).
Según cifras oficiales, cerca de 60.000 familias peruanas producen hoja de coca, base de la cocaína, en catorce valles agrícolas repartidos en el centro y sur de Perú.