martes, 07 de marzo de 2006
Humala revela posición ambivalente ante la coca
Anuncia suspensión de la erradicación compulsiva y de la ayuda de la DEA. Llegó con lideresa de cocaleros, que es candidata de UPP al Parlamento Andino
QUIMBIRI. El candidato presidencial Ollanta Humala anunció ayer que de asumir el poder suspendería inmediatamente las operaciones de erradicación de cultivos de hoja de coca, los vuelos de interdicción contra el narcotráfico por parte de pilotos extranjeros y la ayuda y asesoramiento de la DEA, el organismo antidrogas estadounidense.El insólito y preocupante anuncio lo hizo en una plantación de cocales en Quimbiri, una localidad ubicada en el corazón de los valles de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), en donde --según organismos antinarcóticos-- hay 14 mil hectáreas de cultivos de hoja de coca ilegales (casi la mitad de las 34 mil que hay en todo el país) que las firmas de narcotraficantes utilizan para producir ¡87 toneladas de clorhidrato de cocaína anualmente!
Humala llegó a Quimbiri acompañado por la dirigente cocalera Elsa Malpartida, candidata de Unión por el Perú (UPP) al Parlamento Andino, así como por otros candidatos al Congreso, luego de haber recorrido las localidades ayacuchanas de Huamanga, Quinua, San Francisco y Tambo.
Cuando llegó al cocal, Elsa Malpartida le mostró a Humala varias plantas de hoja de coca que habían sido destruidas luego de que, según su versión, fueran rociadas con insecticidas arrojados por agentes policiales desde helicópteros."Las fumigaciones que se hace desde helicópteros no solo afectan los cocales en sí, sino también otros cultivos, como los cítricos, la guanábana, la yuca, el cacao y la naranja", dijo Humala al mostrar una planta.
EXCLUYE PRESENCIA DE EE.UU.
Ante esta versión, El Comercio le preguntó directamente:
¿Esto quiere decir que ante un eventual gobierno suyo, usted suspendería las operaciones de erradicación de cultivos de hoja de coca que desarrolla el Ministerio del Interior, con apoyo estadounidense
Por supuesto --respondió Humala--. Nosotros somos contrarios a la erradicación compulsiva de cultivos de hoja de coca".
¿Esa sería una medida prioritaria de su eventual gobierno?, volvió a preguntar este Diario. Humala contestó:
"Sí. Nosotros somos partidarios de la sustitución rentable de otros cultivos, de tal manera que el agricultor no pierda. Debemos mejorar carreteras y asegurar que estos productos lleguen a un mercado importante, con precios importantes".
¿Entonces como será en su gobierno la relación con la DEA y los vuelos de interdicción que se hace para interceptar las avionetas de los narcotraficantes?, se le preguntó.
Humala respondió: " No estoy de acuerdo con que haya fuerzas extranjeras en mi país. Así que en un gobierno nacionalista vamos a restablecer ese equilibrio de que acá, en el Perú, las únicas fuerzas militares que deben de estar y prevalecer son las Fuerzas Armadas peruanas".
Un periodista le hizo ver lo grave que sería suspender los vuelos de interdicción. El candidato aclaró su versión anterior:
"No, yo no he dicho eso, porque sencillamente eso lo puede hacer la Fuerza Aérea Peruana, se puede crear una entidad dentro de las instituciones peruanas, esto lo puede hacer la policía. Tenemos buenos pilotos calificados que pueden hacer los vuelos de interdicción".
¿Eso quiere decir que la DEA y la NAS (organismo estadounidense que también apoya la lucha contra el narcotráfico) ya no permanecerían en territorio peruano?, le insistieron los periodistas.
Humala, sin inmutarse, respondió: "Si son fuerzas militares, no. No permanecerían. Yo no estoy de acuerdo, repito, que haya fuerzas extranjeras en mi país. Eso no lo permitiría".
Otro periodista le hizo ver que en el VRAE se había detectado y destruido varias pozas de maceración de pasta básica de cocaína.
"Eso ya lo hemos dicho. Nosotros somos cero tolerancia al narcotráfico. No queremos saber nada con el narcotráfico. Nosotros vamos a defender la actividad productiva legal del agricultor cocalero de esta zona".
Humala olvidó que, según expertos antinarcóticos, toda la producción de los cocales del VRAE van al narcotráfico, pues en esa zona ni siquiera hay consumo tradicional de la hoja de coca. En el VRAE se concentra la mayor oferta de hoja de coca para el narcotráfico. En ese lugar, los cocaleros cobran 120 soles por la arroba de hoja de coca, superando los 100 soles y los 80 soles que por arroba de coca cobran los campesinos del Alto Huallaga y el Cusco, respectivamente.
DEVIDA Y ENACO EN LA MIRA
Cuando a Ollanta Humala se le preguntó sobre la labor que realizan entidades como Devida y Enaco, vinculadas al problema cocalero, el candidato (quien exhibía un polo que decía "la hoja de coca no es droga") anunció su desaparición:
Habría que evaluarlo. Primero habría que ver qué ha hecho Devida. No estoy de acuerdo con supolítica. En Lima solo he visto que realiza una campaña millonaria de paneles en donde pone la hoja de coca como sinónimo de corrupción, de droga, de narcotráfico, de muerte".
Humala también sorprendió con otra declaración. Afirmó que, para él, no había relación entre el narcotráfico y el terrorismo. "Yo he estado trabajando estas zonas y lo que he visto es que cada uno tiene fines diferentes. El narcotráfico tiene el fin de llenarse de dinero a través del tráfico ilícito y los remanentes subversivos tienen un fin de trastocar, a través de la violencia, un Estado democrático por un Estado, bueno, ellos sabrán qué Estado será el que quieren poner".
Miguel Ramírez - Unidad de Investigación
http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/Html/2006-03-07/impPolitica0467945.html
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