contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

sábado, 05 de noviembre de 2005

La coca legal

PERÚ
Cecilia Remón desde Lima
La Coca legal

Gobierno denuncia ante Tribunal Constitucional ordenanzas regionales que permiten el libre cultivo de coca.

Las galletas de coca que elabora Juan Luis Hurtado son “integrales, caseras, naturales y no contienen preservantes" y un paquete de cinco cocalletas -60 gramos- en forma de hoja de coca cuestan US$ 0.60. Lo mismo cuesta una porción de queque de coca y plátano, o "cocakeke".
Pero la producción de Hurtado a través de su microempresa "La Coca Loca Company" es informal y limitada, ya que depende de la harina de coca que le vende muy irregularmente la Empresa Nacional de la Coca (ENACO), monopolio que controla la comercialización e industrialización de la hoja de coca en el país. "El problema", dice Hurtado, "es que es muy difícil conseguir la harina. En Cusco se vende en el mercado a 15 soles (US$ 4.65) el kilo, mientras que en Lima sólo es posible conseguirla en ENACO, que me la vende a US$ 3.50".
Por ese motivo, es imposible que sus galletas compitan con las fabricadas comercialmente, cuyo precio es de US$ 0.15 el paquete de ocho unidades.
Según Hurtado, en Cusco hay comunidades que tienen molinos para producir harina de coca, pero los engorrosos trámites para formalizar una empresa cuestan demasiado dinero y trabajo.
"Un kilo de harina de coca elaborada artesanalmente costaría por lo menos US$ 15", asegura. "Y a ese precio, imposible que un negocio aguante". "¿Te imaginas" dice Hurtado "si una empresa molinera formal le pudiera comprar la coca directamente a los productores, elabora harina de coca y la vende en los mercados y tiendas en todo el país?".
La respuesta es obvia: ganarían productores, empresarios y consumidores, y se evitaría que mucha coca se vaya al narcotráfico. Pero además permitiría elaborar alimentos enriquecidos, como el pan de coca, bebidas energéticas, o galletas y queques. Pero esa idea es totalmente rechazada por las autoridades gubernamentales, que prefieren erradicar la coca que supuestamente no va al consumo tradicional ni a la industrialización benéfica.
De acuerdo con una encuesta dada a conocer el año pasado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) sobre consumo tradicional de hoja de coca, 4 millones de los 28 millones de peruanos consumen la hoja de coca en pijcheo o chaqcheo (masticación) o en ceremonias rituales. Unas 10,000 TM de hoja de coca al año se destinan al consumo tradicional y la industrialización benéfica, casi 17% de la producción total de hoja de coca en el país calculada en 60,000 TM. En un intento por rescatar el uso tradicional de la hoja de coca, el gobierno regional del Cusco, en el sur andino, emitió el 21 de junio una ordenanza que establece "el carácter legal de la planta de la hoja de coca" y autoriza su libre cultivo en los valles de la Convención, Yanatile y Qosñipata.
El dispositivo reconoce que la producción de hoja de coca en esos valles "está destinada al uso medicinal, ceremonial, religioso, cultural, chaqcheo y aquellas adquiridas en forma lícita por ENACO para su respectiva comercialización".
El gobierno reaccionó de manera destemplada ante la ordenanza. Nils Ericsson,
presidente ejecutivo de Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA),
la agencia gubernamental de lucha contra las drogas, señaló que la medida provocaría que el Perú se convierta en un "narcoestado".
La ordenanza cusqueña se suma a otras tomadas en el mismo sentido por los gobiernos regionales de Ayacucho en el 2003 y Huánuco el año pasado. Este último incluyó el 19 de julio un párrafo precisando que el cultivo de la coca en su jurisdicción es legal "para el consumo directo, en la modalidad de chaqcheo y con fines medicinales, ceremoniales e industriales y su libre comercialización de acuerdo a ley". Según el psicólogo Baldomero Cáceres, defensor del consumo tradicional de hoja de coca, la ordenanza asume "un pedido de los cocaleros del Cusco para que se reconozca a esa zona como de cultivo tradicional".
"Tenemos un recurso natural que está fuera del mercado mundial debido a que la Convención de Viena de 1961 [sobre estupefacientes] lo prohíbe -sólo la permite en Bolivia y Perú- y que se apoya en una sentencia de la Organización Panamericana de la Salud que considera el coqueo andino como una toxicomanía", dijo. De acuerdo con cifras de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), los valles cusqueños cultivan el 25% de la hoja de coca del país. Humberto Chirinos, jefe de proyecto de monitoreo de cultivos de coca de la ONUDD, precisó que la mayoría de la producción es comprada por ENACO, donde es industrializada o revendida para el consumo tradicional.
"No hay información sobre que [esa coca] termine en el narcotráfico", indicó. En respuesta, el gobierno presentó el 25 de julio una demanda de inconstitucionalidad de la ordenanza de Cusco ante el Tribunal Constitucional.
"Los argumentos son claros", dijo Ericsson. "La norma permite la producción indiscriminada y va en contra de las convenciones y compromisos internacionales". Sin embargo, el abogado Ricardo Soberón sostiene que la ordenanza es totalmente constitucional porque al ser un dispositivo restringido a la región del Cusco "no compromete ni debilita las políticas sobre drogas del Estado peruano". "Lo que no le ha gustado al gobierno central es que gobiernos regionales con instrumentos absolutamente legales, llenen un vacío de 30 años que ha mantenido un monopolio legal como es el de ENACO", agregó.
Lo cierto es que existe un creciente mercado de consumidores de productos derivados de la coca, ya sea en infusiones, galletas, queques, bebidas energéticas, y hasta gaseosas como Coca Cola (que contiene coca descocainizada entre sus ingredientes), no sólo en el Perú sino en otros países.
Fuentes de ENACO aseguran que Sudáfrica ha hecho un importante pedido de infusiones de coca debido a que sus leyes no prohíben la adquisición de derivados industriales de esa planta. Brasil, El Salvador, España, Francia, Guatemala, Polonia, Ucrania, y hasta EEUU, han mostrado interés en comprar productos derivados de la coca.

http://www.noticiasaliadas.org/article.asp?lanCode=2&artCode=4363

Añadir comentario